La Agenda en Red

La experiencia vivida ayer en el ISSET, cuando acudí a emergencias por un problema de salud, fue totalmente decepcionante. Sabía que había una gran cantidad de solicitudes de atención en urgencias, pero no imaginé tener que enfrentar tanta ineficiencia y burocracia.

Hace unos días, comencé a experimentar molestias en un ojo, las cuales fueron aumentando gradualmente. Contaba con el derecho a recibir atención médica del ISSET, ya que había salido del Ayuntamiento de Centro hace tres meses, y me quedaba prácticamente un mes de servicio médico disponible. Debido al incremento de la molestia, solicité atención médica en la ventanilla de urgencias, y me atendieron casi de inmediato, lo cual me dio esperanza.

Confiaba en que la doctora que me atendiera comprendiera que mi caso requería la atención de un oftalmólogo, ya que la afectación visual era significativa, irritante y dolorosa, afectando mi visión. La doctora, aunque atenta y joven, salía y entraba del consultorio. Al final, me recetó Cloranfenicol en gotas y me indicó que debía solicitar una cita con un oftalmólogo.

Al llegar al módulo de citas, un empleado me informó que no podía proporcionarme una cita porque el sistema no lo permitía. Me sugirió regresar al día siguiente a partir de las siete de la mañana a un módulo en el primer piso, ya que a esa hora no habría más personas atendiendo. Le expliqué que mi problema era severo y doloroso, y me sugirió que me dirigiera a la recepción del hospital, donde una persona podría ayudarme a obtener la cita.

En la recepción, me anotaron un número de teléfono 01 800, indicando que llamara a partir del 16 de diciembre para obtener la cita. Pregunté si me atenderían ese día y me informaron que sólo me dirían cuándo podría ver a un oftalmólogo, con fechas aproximadas para fines de febrero.

Insistí en la urgencia de mi situación y me recomendaron acudir al Consultorio 40, en la primera planta, donde un doctor atendía situaciones similares. Al llegar, me encontré con una fila de más de 40 personas esperando ser atendidas. Pregunté a un empleado sobre el tiempo estimado de espera y me dijo que era casi imposible saberlo, ya que el responsable del consultorio se encontraba en otro municipio.

Finalmente, me retiré sin haber recibido solución alguna y regresé a casa con mi medicamento. Apliqué las gotas a las seis de la tarde, y al día siguiente amanecí con el ojo muy inflamado y adolorido, con un lagrimeo intenso.

Hoy tengo una cita con un oftalmólogo debido a la complicación de mi situación, y me queda el amargo recuerdo de esta experiencia médica, que lamentablemente es muy común en este tipo de hospitales gubernamentales.

Espero que el nuevo director de este centro hospitalario no solo realice visitas anunciadas, sino que envíe a una persona de confianza para hacerse pasar por paciente y experimentar de primera mano la calidad del servicio médico. Es fundamental que tome cartas en el asunto.

No hay otra forma de que se entere de lo que realmente sucede y de las dificultades que enfrentan los derechohabientes que están pagando por un servicio. Ojalá así sea.

Por Humberto Iduarte

Datos del autor de La Agenda en Red. En 1967 creó el semanario “El Fuste Universitario”. Colaboración en 1989-1992 en el diario “Tabasco Hoy” con la columna “Opinión”. Creador del programa de televisión en el Canal 10 “La Agenda” en 2009 y en el 2010-2011 el programa televisivo “La Entrevista con Humberto Iduarte”. Colaborador del diario “Rumbo Nuevo” del 2012-2018 de la columna política “La Agenda”. Colaboración en el diario “Ahora Tabasco” y en el Blog CartaAbierta.mx de Jorge Núñez. En redes sociales estoy en Facebook, YouTube, Twitter (X) e Instagram como 'La Agenda en Red”.