La Agenda en Red

Hacer un análisis sobre Petróleos Mexicanos (Pemex) y su impacto en la economía mexicana es un tema complejo que merece una reflexión profunda, especialmente en el contexto de los desafíos económicos actuales.

Hay que reconocer que Pemex ha enfrentado problemas estructurales que van más allá de las condiciones externas. La empresa ha sido históricamente un pilar de la economía mexicana, pero ha estado sometida a años de mala gestión, corrupción y decisiones políticas que han afectado su productividad y eficiencia. A pesar de que el sector energético global ha experimentado un repunte, Pemex al contrario, ha luchado casi en vano por mantenerse a flote.

Las decisiones internas, como la falta de inversión en tecnología y mantenimiento, así como la resistencia a abrir el sector a la competencia, han contribuido a que Pemex no pueda capitalizar las oportunidades que otros gigantes petroleros han sabido aprovechar.

Las reformas energéticas que se habían implementados en años anteriores buscaban precisamente abrir el mercado y fomentar la inversión privada, pero en estos últimos años, se han enfrentado a una férrea resistencia política que ha limitado a la empresa provocando que su panorama no se vislumbra halagador.
Este modelo basado en una sola empresa estatal en un mundo donde la diversificación y la adaptación son esenciales, su poca efectividad es alarmante.

El hecho de que Pemex se convierta hoy en un verdadero «lastre» para la economía mexicana es preocupante.
Una empresa que acumula pérdidas y depende de subsidios del gobierno puede generar un efecto dominó en la economía mexicana.

Esto es crítico debido a que la deuda pública puede aumentar a como está sucediendo y se vean afectadas otras áreas esenciales, como el de la educación y el de la salud que ven comprometidos sus presupuestos.

Las finanzas de Pemex está causando que el país sea vulnerable a cambios en los precios del petróleo, exacerbando la inestabilidad económica.

¿Que nos espera en el futuro para que México logre una estabilidad financiera y un crecimiento sostenible? nada, quedará solo la de replantear su estrategia en el sector energético. Esto podría incluir lo que no se quiere en el gobierno actual, hacer una revisión de la reforma energética, una mayor apertura al sector privado y un enfoque en la sostenibilidad y las energías renovables.
La transición hacia un modelo más diversificado y menos dependiente de Pemex no solo podría mejorar la situación de la empresa, sino también fortalecer la economía en su conjunto.

La capacidad de México para adaptarse a los cambios globales y resolver sus problemas internos será determinante para su estabilidad y crecimiento a largo plazo. No hay de otra.

Por Humberto Iduarte

Datos del autor de La Agenda en Red. En 1967 creó el semanario “El Fuste Universitario”. Colaboración en 1989-1992 en el diario “Tabasco Hoy” con la columna “Opinión”. Creador del programa de televisión en el Canal 10 “La Agenda” en 2009 y en el 2010-2011 el programa televisivo “La Entrevista con Humberto Iduarte”. Colaborador del diario “Rumbo Nuevo” del 2012-2018 de la columna política “La Agenda”. Colaboración en el diario “Ahora Tabasco” y en el Blog CartaAbierta.mx de Jorge Núñez. En redes sociales estoy en Facebook, YouTube, Twitter (X) e Instagram como 'La Agenda en Red”.