CARTA ABIERTA
La renovación de la dirigencia del PRI en Tabasco se ha enturbiado por una maniobra que huele a caballo de Troya.
En lugar de una contienda interna transparente, emerge la sombra de Erubiel Alonso, intentando imponer a una figura afín para descarrilar el camino del actual dirigente interino, Miguel Barrueta, el favorito para ser elegido para los próximos tres años.
La estrategia es burda pero efectiva: una exdiputada local, identificada plenamente con Alonso, ha lanzado acusaciones de violencia política contra Barrueta.
El objetivo es claro: allanarle el camino a la exdiputada para tomar las riendas del partido, desafiando incluso al dirigente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, y faltando a la palabra dada a Barrueta.
Resulta paradójico que esta ofensiva se produzca en un momento de unidad partidista, evidenciado por el regreso de un peso pesado como Gustavo de la Torre Zurita, gestionado precisamente por Barrueta en ese plan de reconciliación estatal.
Al mismo tiempo, la jugada de la exdiputada parece también un favor a Morena, que vería con agrado la división interna del PRI de cara a 2027.
Aunque desde el entorno del diputado federal niegan cualquier implicación, según fuentes consultadas antes de escribir esta columna, la conexión de la tenosiquense con el originario de Balancán es innegable. Y el silencio de este resulta evidente.
Pero, bueno, si Erubiel no tiene nada que ver en esta asonada, debe salir públicamente a deslindarse de las acusaciones y a respaldar a Miguel Barrueta.
Su apoyo explícito es crucial para evitar confusiones dentro del Consejo Político Estatal, el órgano encargado de elegir al nuevo líder.
De no hacerlo, Alonso confirmará la sospecha: ha introducido un caballo de Troya en los pasillos de la casona de 16 de Septiembre. Un movimiento que no solo golpea por la espalda a un supuesto amigo como Barrueta, sino que también deja en una posición incómoda al propio Alejandro Moreno, quien necesita un partido vivo en la tierra de López Obrador, cuna del morenismo.
La objetividad periodística demanda señalar que, hasta ahora, las acciones para desestabilizar al tricolor benefician a intereses ajenos a la elección del próximo dirigente del partido.
Por eso es que el balón está ahora en la cancha de Erubiel.
: LA RÚBRICA
¿Quién es el ‘genio’ que insiste en crear fantasmas para montarlos como enemigos del gobernador? ¿Qué acaso este cerebro ‘brillante’ no entiende que ha llegado la hora de situarse en el presente para ver al futuro y trabajar de manera conjunta por el bien de todos los tabasqueños? Esta estrategia de inventar enemigos está tan, tan gastada, que cae por su propia falta de sustento. Lo que el mandatario necesita ahora es colaboradores con visión de Estado y altura de miras, gentes con profesionalismo y capacidad de grandes ligas que le ayuden, no que lo entrampen con pleitos aldeanos que, además, son producto de la ficción.