CARTA ABIERTA
La visita de Emilia Calleja Alor, directora de la Comisión Federal de Electricidad, es una oportunidad crítica —y quizá la última antes de un agravamiento social— para enfrentar con seriedad la debacle eléctrica que castiga a los tabasqueños.
No debe tomarse como una visita de cortesía, ni de una mesa más para el lucimiento burocrático.
El gobernador Javier May tiene ante sí una cita que pondrá a prueba su capacidad de gestión y su compromiso con una ciudadanía que ya no tolera explicaciones ni promesas huecas.
Tabasco lleva semanas sumido en una crisis eléctrica que ha colapsado hogares, hospitales, comercios e industrias.
Los apagones, prolongados y constantes, se han traducido en pérdidas económicas millonarias y una irritación social que va en aumento.
Y aunque se hable ahora de un «plan de mantenimiento», la realidad es que estamos pagando el precio de seis años de abandono y negligencia encabezados por Manuel Bartlett, cuya administración en la CFE fue un monumento a la corrupción e incompetencia.
Hoy la red eléctrica está reventando por falta de inversión, actualización tecnológica y atención básica.
La CFE, sin embargo, no ha tenido empacho en seguir cobrando tarifas elevadas, ejercer hostigamiento contra usuarios en rezago, ni en mantener una política tarifaria insensible a las condiciones climáticas de la región.
No hay congruencia en exigir pagos puntuales mientras se incumple sistemáticamente con el suministro.
La reunión entre Javier May y Emilia Calleja debe ir mucho más allá de los discursos. Hay temas urgentes: una revisión realista de la tarifa, un nuevo esquema de condonaciones para quienes han resistido el cobro injusto, y sobre todo, un calendario público y verificable para rehabilitar la infraestructura eléctrica en los 17 municipios.
No se trata de favores ni de gestos de buena voluntad, sino de derechos ciudadanos y responsabilidades institucionales. La CFE tiene una deuda histórica con Tabasco y es hora de saldarla con hechos, no con comunicados.
May debe entender que su papel no es de intermediario ni de espectador. Su investidura lo obliga a exigir resultados, no a gestionar migajas. Si esta reunión deriva en acuerdos vagos o fotos para el boletín de prensa, habrá desperdiciado una oportunidad decisiva, decepcionando a quienes aún le otorgan el beneficio de la duda.
La energía que falta ya no solo es eléctrica; es política. Y este viernes, los tabasqueños esperan que ambas vuelvan.
:LA RÚBRICA
La elección judicial en Tabasco dejó una escena insólita: Madeleine Casasus Ruz, sin despliegues estridentes ni espectaculares mediáticos, rebasó en votos a Efraín Reséndez Bocanegra, actual presidente del Tribunal Superior de Justicia y aspirante a repetir el cargo. Aunque ambos buscan seguir en el poder judicial estatal, la superioridad numérica de Madeleine en las urnas fue un golpe seco —y quizás merecido— al ego inflado de Reséndez. Lo más vergonzoso no es que Casasus haya ganado más simpatías, sino que lo hiciera sin la maquinaria publicitaria de esa especie de ‘rockstar’. En efecto, Reséndez, viejo conocido del foro y amigo del reflector, invirtió tiempo, recursos y esfuerzos en apuntalar su imagen; sin embargo, fue derrotado en un terreno donde se creía invencible: la popularidad. Se insinúa que el respaldo del gobernador Javier May inclinó la balanza hacia Casasus, lo que, de ser cierto, estaría enviando una especie de gesto de desaprobación a Reséndez. Y si Madeleine, hermana del titular de la SOTOP, Daniel Casasus, entra al Tribunal de Disciplina Judicial, órgano encargado de vigilar a los juzgadores, sería doblemente irónico: un voto popular la pone arriba de un hombre que presume ser el más popular de los magistrados. Por lo visto, la pugna interna de los grupos morenistas por el control del Poder Judicial en Tabasco estuvo en todo su apogeo el 1 de junio… Centro logró en 2025 el sexto mayor crecimiento nacional en gestión pública entre municipios de gran población, superando incluso a gigantes como Guadalajara y Monterrey. Este avance es resultado directo de una fórmula que ha sabido tomar el timón con seriedad: Yolanda Osuna Huerta, alcaldesa con oficio, y Fernando Calzada Falcón, su director de Finanzas, quien ha dado orden y rigor a las cifras. Los resultados del Diagnóstico PBR-SED de la Secretaría de Hacienda no mienten. Centro se colocó por encima del promedio nacional en rubros clave como planeación (80%) y evaluación (82.5%), mostrando que aquí no se improvisa. En rendición de cuentas y consolidación, la superioridad también es clara. Aunque hay áreas por mejorar, como programación y control, el avance sostenido es innegable… La salud de Andrés Granier vuelve a colocarlo en el centro de la conversación pública, esta vez desde la vulnerabilidad. Luego de atravesar una complicada cirugía de ocho horas por una afección gástrica severa y permanecer varios días en terapia intensiva, su estado genera inquietud y especulación. Su recuperación, aunque progresiva, deja secuelas que podrían marcar un replanteamiento de sus actividades públicas. Más allá del personaje político, este episodio recuerda que el poder no inmuniza frente a la fragilidad humana. La figura del Químico, polémica y resistente, ahora enfrenta su batalla más íntima.
