CARTA ABIERTA
¿Cuántas empresas más deben morir para que alguien en Pemex asuma responsabilidad?
La economía de Tabasco está desangrada. Y no es una metáfora, es un parte médico. El empresario Eustacio Pérez, presidente del Frente Amplio de Subcontratistas de Pemex, insiste por enésima vez ante los medios informativos: 150 empresas locales han bajado la cortina.
Petróleos Mexicanos decidió hacerse el sordo con sus compromisos. ¿De quién es la culpa? Pues de quien dejó la bomba activada: Octavio Romero Oropesa. Y también de quien hoy está sentado en esa misma silla: Víctor Rodríguez Padilla, que heredó el desastre… y optó por no hacer algo al respecto.
¿Cuánto dinero se debe? Más de 400 mil millones de pesos, según se estima. De ese pastel podrido, unos 3 mil millones corresponderían a empresas tabasqueñas. Pequeñas y medianas compañías.
Romero Oropesa gobernó Pemex como si se tratara de un rancho. Hoy está cómodamente despachando en el Infonavit, otra institución a la que ya se empieza a mirar con miedo. Porque si así trató a su tierra natal —a sus propios paisanos—, ¿qué puede esperar el resto del país? Dios nos agarre confesados.
Y es que Víctor Rodríguez parece más interesado en no agitar las aguas que en sacar los cadáveres del fondo del lago. ¿Por qué el hermetismo? ¿Qué se oculta en los libros de Pemex? ¿Tan inconfesable es la deuda, o de plano nadie sabe de qué tamaño es el hoyo?
Mientras tanto, las consecuencias no están en las oficinas de Marina Nacional, sino en las calles de Villahermosa, Cunduacán, Paraíso y Comalcalco.
Empresarios que empeñaron sus casas. Trabajadores despedidos. Créditos fiscales impagables. Restauranteros improvisados que antes dirigían empresas de ingeniería. Un desastre económico convertido ya en drama social.
El empresario Eustacio Pérez ha repetido lo que todos sabemos y nadie quiere escuchar: Pemex y Petroperú son las únicas dos petroleras endeudadas de América Latina. Lo irónico —y trágico— es que en el caso de Pemex, la deuda no sólo es financiera. Es también moral.
La traición a Tabasco no fue del “centro”. Vino desde adentro. Y tiene nombre y apellido con ese ingeniero agrónomo que no requirió de “ciencia” para dejar la economía tabasqueña en bancarrota.
:LA RÚBRICA
El tabasqueño Juan Antonio Ferrer Aguilar, exdirector del Insabi, fue ratificado por el Senado como embajador de México ante la UNESCO en París. Esta decisión ha generado una fuerte controversia y críticas de la oposición y de la opinión pública en general. Las críticas se centran en su gestión al frente del Insabi, ya que se le culpa del desabasto de medicamentos y fallas en salud pública, especialmente durante la pandemia de COVID-19. La oposición argumenta que esta situación provocó sufrimiento y la muerte de miles de personas, dejando a cientos de miles de niños huérfanos. Su gestión en el Insabi es calificada de fracaso en la cobertura médica y el abasto de insumos hospitalarios, tanto que llevó a su desaparición. Legisladores opositores lo señalan por presuntos desvíos millonarios de recursos públicos (más de 15,000 millones de pesos) durante su administración en el Insabi, y que estos desvíos favorecieron a varias empresas ‘amigas’. La oposición lo ha descrito como “uno de los hombres más corruptos”, denunciando que, en lugar de ser procesado, se le premia. A pesar de las críticas, el nombramiento de Ferrer fue propuesto y defendido por la presidenta Claudia Sheinbaum y contó con el respaldo mayoritario de Morena y sus aliados. Es decir, su nombramiento tiene el sólido respaldo de la 4T… La apertura del PT a Andrés Granier Melo, tras el antecedente de MC, confirma el capital político del exgobernador. Lejos de ser un descarte, Granier emerge como una figura con peso propio, ya que su salida del PRI no es por voluntad, sino por una aparente marginación por parte del “erubielato”. Esta situación lo posiciona, convirtiéndolo en un activo valioso para un proyecto político. Su trayectoria y arraigo lo hacen un imán de votos, y su eventual adhesión a la 4T, o a otra fuerza, reconfiguraría el panorama electoral, demostrando que su influencia trasciende las siglas partidistas…La reelección de Noroña a la Mesa Directiva del Senado, con su estilo polémico y altisonante contra la oposición, pende de un hilo que Adán Augusto sostiene. ¿Apoyará el coordinador morenista al “dique” de la 4T, o cederá ante la presión de la alternancia de género y las aspiraciones de las senadoras de su partido? La duda radica en la decisión de Adán: ¿premiará la funcionalidad política de Noroña, o priorizará la tradición y, quizás, sus propias fichas en el tablero?… Por cierto, parece que Adán desaprovechó la oportunidad de sumar a Ariel Cetina y su organización política, Sociedad en Acción, a su proyecto personal hacia 2030. Avispado, Javier May ha sido quien ha arropado a Ariel por medio de ese convenio de colaboración con el dirigente morenista Jesús Selván García. Parece que la experiencia político–electoral de Ariel será importante para que el Gobierno maycista tenga buenos resultados en la elección local intermedia… El Centro Internacional de Instrucción de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (CIIASA) conmemoró en la Ciudad de México los 15 años de trayectoria, como un pilar en la formación de profesionales de la aviación civil. Carlos Manuel Merino, director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares, subrayó la relevancia del CIIASA al destacar su contribución esencial para una aviación más segura, eficiente y vanguardista. La institución avalada por la OACI como centro líder global, añadió el exgobernador en un evento público, representa un motivo de orgullo nacional. Su reconocimiento al equipo por la excelencia y vocación de servicio durante estos años, resalta el compromiso institucional de Merino con el desarrollo aeronáutico.
