EL ANTÍDOTO
Cada quien es responsable de vivir con lo que tiene. Algunos le echan la culpa de sus desgracias a Dios, otros al destino y los más ingenuos, al demonio o a sus familiares y amigos, pero jamás reconocen ser su propia causa.
UN MUNDO DE CALAMIDADES
Estos distinguidos personajes se quejan de todo: de su pobreza, de su gobierno, de su ignorancia, de su estatus social, pero no hacen algo por salir de ese círculo vicioso donde únicamente están esperando los apoyos gubernamentales y hasta flojera les da ir a cobrarlos.
ADIESTRANDO PARA LA DEPENDENCIA
Dicen que la ociosidad es la madre de todos los vicios. Es aquí donde encajan los jóvenes, a quienes se les está adiestrando para ser dependientes de las ayudas gubernamentales mientras descansan de no hacer nada o de estar haciendo que estudian sin estudiar; así como las madres solteras que no lo son porque tienen pareja. Por supuesto, todos con sus honrosas excepciones. Lo peor es que, mientras llega la ayuda, liban a placer o agarran otros vicios más fuertes.
POCOS QUIEREN TRABAJAR
Debido al reparto de múltiples apoyos gubernamentales, muy pocos quieren trabajar. Para ellos es más fácil estirar la mano para recibir, con la ideología de que mañana Dios dirá. Así es que ahora, usted dirá si se queda estancado esperando o le busca para tener una mejor calidad de vida.
