Este es un asunto de «freeways», es decir: es la vía con múltiples carriles de circulación, y con niveles diferentes.
Para frenar la descomposición política qué contaminó a una buena parte del funcionamiento social, y le causó inmovilidad al sistema locomotor, mutismo al mutualismo, y estímulo a la amigdala del cerebro en el sistema límbico, para causar miedo, se debe continuar impulsando a la cuarta transformación.
AMLO sabía que lo difícil, muy difícil para morena y la 4T, no era después de todas las trampas, bloqueos, golpes y fraudes, haber llegado a la presidencia para dar un «golpe de timón» a México, pues le faltaba poco al país para descantilarse en una catarata donde andaban tranquilamente pura rata. ¡No!, eso no era lo más difícil. Lo más difícil, él sabía qué era y es, el mantener el nuevo rumbo de la nave con firmeza y seguridad, durante otros tres o cuatro sexenios más, para poder consolidar a la 4T.
Y para lograrlo y qué no se atorara en «cuellos de botella» habría qué construir los segundos, terceros, cuartos y quintos pisos. Construcción qué desde luego está afectando intereses de mafias, de grupos empresariales y gremiales nacionales e internacionales, y de las delincuencias organizada, de cuello blanco y de guayabera de lino, y qué no quiere ni le conviene que todo sea recto y cristalino.
El proyecto de la Cuarta Transformación, está llevando a efecto la construcción del segundo piso, y está coordinando una mujer humanista llamada Claudia Sheinbaum Pardo, a quien además, casi todas y casi todos la tenemos con amor, en el miocardio.
Pero la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, termina su bien ganada gestión, el 30 de septiembre de 2030, y luego quien se encargue del montaje de los elementos estructurales, para construir el tercer nivel, en mi clarividencia: era alguien qué para amarrar todos los cabos sueltos y dar continuidad a la gran obra del pueblo, era abogado; y qué para seguir protegiendo a los indígenas y a los pobres, era Indígena; y qué para conservar la unión de su partido, era de la 4 T, de esencia; y qué era bilingüe o políglota con el español y lenguas originales; qué había presidido los otros dos poderes de la Unión: el Judicial y el legislativo. Y con el Poder Ejecutivo culminará su brillante y admirable función pública; alguien que se llame Hugo porque en su nombre lleva inmersos «la agudeza de su mente», el resplandor de su «inteligencia» la claridad de su «pensamiento», y el alto sentido de la justicia; era alguien qué su apellido paterno era Aguilar, porque el apellido Aguilar es símbolo de poder, fuerza y visión, y fuera por su madre, Ortiz, porque Ortiz deriva del latín «fortis» (fuerte) o «fortunius» (afortunado). Por lo tanto, el apellido Ortiz, en su raíz, puede estar asociado con las cualidades de fortaleza y buena fortuna.
Por lo anterior, en mi clarividencia, veo qué quien le seguirá a Claudia Sheinbaum Pardo, en la Presidencia, es el abogado Indigena Oaxaqueño: Hugo Aguilar Ortiz. Él ya presidente electo del Poder Judicial.
Y así, cuando mi «clarividencia» continúe activa, la continuaré…
TROPELÍAS
Mi visión oportuna: mi presidenta con su dignidad y lealtad, la acompaña la «fortuna».
Ni un kilómetro de los seis, ha concluido el segundo piso de la cuarta Transformación, y ya empiezan a quererla derribar. Y es qué, con las tropelías qué han cometido personajes qué con la 4T no estuvieron ni están comprometidos, se han ido desatando sus crímenes cometidos.
Adán, quería ser presidente, y no fue ni lo será, no llegó ni llegará, por lo tanto no podrá nunca ser expresidente, pero lo qué sí está logrando con sus pifias cometidas, es qué ahora a él, sí le abran expediente.
Él desgobernó Tabasco, y hoy están surgiendo las consecuencias, su «García Luna» anda huyendo, y quizás ya ande Bermúdez en las Bermudas y hasta para despistar, de lente oscuro, playera marinera y de bermuda. Y es qué el asunto está «grueso», y Adán se vé con un «grillete» en su escaño del congreso.
Para qué éste Adán se vaya al extranjero de moda, a echarse tranquilo una «pestaña» deberá ir con sus viejos conocidos, a la España, la qué a la «gente mala», VOX la desempaña, para qué ande sin pena, como Peña, no la de Bernal, sino la del penal.
Por eso May no le apostó a sustituir el Parque Museo La Venta. O sea ¿Ya aprendió de la experiencia de Adán? y ¿“escarmentó en cabeza Olmeca?” ¡no!, May ya fue al dermatólogo, ¿por el sol?, ¡no!, fue a ponerse injertos de barbas pelo por pelo, para qué las ponga a remojar cuando mesen las de su adversario Adán.
