CARTA ABIERTA
Adán Augusto no está desaparecido. Aunque sus adversarios locales –como Roberto Madrazo y Manuel Andrade– han querido presentar su ausencia pública como un acto de evasión o cobardía, la realidad parece estar más cerca de una jugada premeditada.
El líder de Morena en el Senado ha optado por guardar silencio, como recurso para no seguir alimentando el fuego que sus detractores avivan con entusiasmo.
El caso de Hernán Bermúdez Requena, su exsecretario de Seguridad, ha servido como trampolín para insinuar una responsabilidad indirecta de quien entonces gobernaba la entidad.
Pero hasta ahora, no existe una sola carpeta abierta ni en la Fiscalía General de la República ni en el ámbito estatal contra el exsecretario de Gobernación. No hay señalamientos jurídicos, sólo una narrativa construida desde el golpeteo político y las redes sociales, en las que algunos ven oportunidad para cobrarse viejas cuentas.
A estas alturas, resulta evidente que Adán está aplicando una estrategia de control de daños.
Reaparecerá públicamente (según fuentes de su círculo más cercano todo indica que será la próxima semana), cuando el entorno esté menos cargado de estridencias y más propicio para recuperar terreno.
Y es que en lugar de responder a cada señalamiento con desmentidos inmediatos, ha preferido evitar que su imagen sea utilizada como rehén del espectáculo político.
Mientras tanto, el respaldo de sus compañeros senadores no ha sido menor. El pronunciamiento colectivo de Morena en su favor –y el hecho de que no exista sanción, investigación ni indicio formal en su contra– marca un cierre momentáneo a esta etapa de sospechas.
A esto se suma la declaración explícita de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien sin rodeos aclaró que no hay proceso alguno abierto contra él por los actos de Bermúdez.
Este apoyo es una señal de que Adán Augusto sigue siendo una figura con peso en el entramado institucional del oficialismo. Reaparecerá, sí, pero lo hará desde una posición reforzada, sin tener que recurrir al grito ni a la confrontación.
Por ahora, figuras como Madrazo y Manuel Andrade seguirán aprovechando el vacío mediático para lanzar sus pullas. Es su juego, su tribuna. Pero conviene no confundir el mutismo con la huida.
A veces, el mejor modo de hablar es saber cuándo callar. Y si algo ha demostrado Adán, es que entiende los tiempos del poder con la misma precisión con la que otros los desperdician.
: LA RÚBRICA
Qué bueno que el titular de SOTOP, Daniel Casasús, haya dejado claro que no hay una decisión tomada sobre el Museo Nacional Olmeca. Y mejor aún, que se haya reconocido que el legado de Carlos Pellicer no debe alterarse. La Venta no necesita edificios nuevos, sino mantenimiento y modernización. Urge, eso sí, pavimentar calles, fortalecer hospitales, mantener escuelas en pie, dotar medicinas, y, sobre todo, atender a los más olvidados. ¿Puede esperar un museo? Por supuesto que sí. No se trata de despreciar la cultura, sino de colocarla donde no compita con lo urgente. Bien, pues, por el gobernador Javier May. Por no haber impuesto el capricho de intereses ajenos que iban contra nuestra historia colectiva. Y a Casasús, la invitación respetuosa a que reflexione: la belleza de la arquitectura también se mide por su sentido de oportunidad en momentos y circunstancias. Como decía AMLO: “Con el pueblo todo, sin el pueblo nada “… La asociación civil Caninos 911 enfrenta una situación financiera crítica. Mantiene bajo resguardo a 200 perros y requiere, como mínimo, 160 mil pesos mensuales para operar. Sus urgencias: tonelada y media de alimento, personal de ayuda, servicios básicos, atención veterinaria y limpieza. Todo esto sin respaldo institucional ni certidumbre económica. Gilda Ruiz, su coordinadora de rescates, ha sido clara: se suspenderán nuevos ingresos de animales mientras no haya recursos. Por ello, iniciarán una campaña de boteo en las calles, buscando el apoyo ciudadano. Lo que Caninos 911 hace es llenar un vacío que corresponde al Estado. Se trata de asumir colectivamente que el abandono animal no puede seguir siendo normalizado. La invitación a adoptar, en lugar de comprar, es coherente con esa visión. Respaldar su causa es reconocer una deuda social ética y moral. Es momento de ayudar a construir en Tabasco una sociedad más civilizada, más humana, en el amplio sentido de la palabra… El tren Chontalpa-Dos Bocas busca reactivar la economía regional. En su anuncio, Javier May destacó que las comunidades participaron en definir las obras complementarias, rompiendo con la costumbre del trazo unilateral desde el poder. Lo que empieza a perfilarse en este nuevo trayecto ferroviario es una estrategia de conexión territorial con implicaciones de largo aliento… Los caminos llevan más que grava y asfalto: arrastran viejas deudas con comunidades históricamente relegadas. La supervisión directa de la presidenta municipal Yolanda Osuna marca un precedente: por fin hay respuestas concretas a demandas que datan de décadas. Lo que importa es que en Río Viejo, Boquerón o Pablo L. Sidar, la gente empieza a ver que sus necesidades ya no quedan enterradas en el lodo. Pronto tendrán calles nuevas y remozadas con las obras de engravado y pavimentación que tenían muchos años sin realizarse en estas zonas rurales marginadas de la capital.
