VOCES AL VIENTO
Se quedó corto el líder estatal del PRD-Tabasco, Rafael Acosta León, cuando “puso al descubierto’ que los consejeros del Instituto Electoral de Participación Ciudadana de Tabasco se convirtieron en títeres del gobierno del Estado; y la verdad es que, es cierto, son consejeros no por méritos en batalla ni logros alcanzados en otras latitudes, sino que recibieron la bendición del dedo divino y su obligación es agradecerlo y con más ahínco en estos tiempos de duro cierzo invernal.
De por sí, este instituto siempre ha sido, a veces con razón o sin, cruelmente vilipendiado, se le ha acusado de transas, componendas, malos manejos de recursos económicos y hace muy poco tiempo ahí sucedió un caso muy interesante; allá, a mediados del 2015, en tiempos del malogrado hoy ex gobernador Arturo Núñez Jiménez y pocos días antes de llevarse a cabo el proceso electoral estatal intermedio, vino a Villahermosa el presidente de la sala regional Xalapa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, a presidir en el auditorio de esa institución, una reunión de mujeres aspirantes a un cargo de elección popular.
Esta anécdota del IEPCT ya la he contado varias veces, pero me gusta recordarla, fue un evento que transcurrió tal y como estaba previsto, todo fue tranquilidad y aplausos, el error estuvo cuando a este personaje se le ocurrió decir al final de su discurso, algo así como un chiste gracioso “ojalá y estos cargos se los den, pero a mujeres que se los hayan ganado por sus ideales, su liderazgo social o por su calidad académica, y no por sus bonitas piernas”.
Y más claro ni el agua del caudaloso río Grijalva, en tiempo de sequía, las damas jóvenes aplaudieron a rabiar, pero a las más avanzaditas de edad no les gustó el gracioso piropo y vino la venganza.
Lo único que supe es que ese servidor público regresó al día siguiente a su oficina y lo primero que encontró sobre su mesa de trabajo, fue su renuncia.
De estos atardeceres en ese instituto hay muchos y por supuesto que es delicada la acusación de Acosta León cuando afirma que los consejeros del IEPCT “actuaron con cobardía y sumisión al poder ejecutivo al revertir una resolución emitida por la sala regional Xalapa del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación”, pero lamentablemente el que manda, manda y las ordenes se cumplen, no se discuten.
Cuando se ha catafixiado la vergüenza por la calidad de la buena chuleta, no queda más que agachar la cabeza y decir “sí patrón” y modestamente compartir la sonrisa con los compañeros del mismo dolor, para no sufrir solo el peso de la ofensa de ser “títere” y de ser “cobarde” y “sumiso”.
