El Comején…T en @Carta Abierta
El turismo de bienestar en México, es una tendencia creciente que ofrece experiencias de viajes para políticos, enfocadas en mejorar la salud física, mental y emocional del viajero, abarcando actividades como: retiros de grandes cantidades de dinero para poder viajar desde Europa, hasta Japón, luego de extenuantes jornadas de trabajo, por lo que contarán con alimentación sana, hasta compras en las mejores boutiques del mundo.
La secretaria de turismo, Josefina Rodríguez, podría crear en cualquier momento, la Agencia del Bienestar, en la que los políticos podrán viajar sin tener que rendir cuentas de: ¿a donde fueron? y ¿cuánto gastaron?, ya que serán viajes austeros, desde la justa medianía, hasta la pobreza franciscana.
Para que la oposición no critique (como en el caso de los cónsules recientemente designados), los comisionados serán viajeros experimentados, quienes recibirán en cada país, a las futuras delegaciones.
Por ejemplo, Mario Delgado, sería asignado a Portugal, Ricardo Monreal a España, a donde también enviarían a Enrique Vázquez, como el anfitrión para los que gustan de la vida nocturna y de la vida loca.
Miguel Yunes los representaría en Italia, especialmente en la costa con el mar Mediterráneo, Layda Sansores en Países Bajos, donde también transmitiría sus martes del Jaguar con Tulipán, y Andy López, en Japón.
Para los que no pudieran viajar, por cualquier imprevisto, o gustan más de las compras caras, también se podría crear ‘El Palacio del Bienestar’, el cual sería atendido por Sergio Gutiérrez Luna y su esposa Dato Protegido, especialistas en ropa y accesorios de lujo, producto de sus trabajos en el sector privado.
Para quienes no desean viajar, ni gastar sus fortunas en compras superfluas, y están más enfocados en adquirir propiedades, podría idearse
‘Las mansiones del Bienestar’, con valor de 12 melones de varos pa’ rriba y mínimo de 1,200 metros cuadrados, la cual sería dirigida por una chucha cuerera como Gerardo Fernández Noroña.
Deben ponerlo en su declaración patrimonial y comprarlo a crédito; si con su sueldo no les alcanza, métanse a ‘yutubers’.
