CARTA ABIERTA
El tabasqueño Octavio Romero pasará a la historia como el hombre que incendió la economía de Tabasco. El desastre de los impagos de Pemex dejó una bomba de tiempo que hoy revienta también en cada rincón del país.
Durante sus seis años al frente de la empresa estatal, se incubó la crisis que ahora azota a miles de proveedores. Su incapacidad para ordenar las finanzas abrió un agujero deudor que supera los 400 mil millones de pesos a nivel nacional, y más de tres mil millones solo en Tabasco. Esa cifra son nóminas sin cubrir, empleos perdidos, empresas quebradas y familias desesperadas.
Claudia Sheinbaum y el actual director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, cargan con la papa caliente que les dejó Romero. El problema es que Rodríguez tampoco es un experto en el sector, y su falta de manejo agrava el colapso. Pero que no se equivoque nadie: la raíz del desastre está en el tabasqueño agrónomo.
Las imágenes que circulan este fin de semana hablan por sí solas: camionetas, camiones y autos recorriendo Villahermosa, Ciudad del Carmen y Coatzacoalcos con mantas que exigen una sola cosa: “¡Pemex paga ya!”. La protesta deja claro que los acreedores no se quedarán cruzados de brazos; tomaron las calles para que sus reclamos no sigan escondidos entre oficios y promesas oficialistas.
La voz del diputado morenista Marcos Rosendo Medina confirma la gravedad: Tabasco está en primer lugar de desempleo nacional, según cifras del INEGI, porque el freno en los pagos petroleros paralizó la economía local. La cadena es devastadora: sin dinero, los empresarios no cubren nómina, los hoteles están vacíos, los comercios se hunden y hasta la venta de autos cayó más de un 10%, de acuerdo a la directora de Marca de Agencias MG de Grupo Autosur en Villahermosa, Dulce Lorena Márquez Ruiz.
La economía tabasqueña, aún dependiente del petróleo, se hunde bajo el peso de las deudas que Romero dejó.
Es decir, el daño no es solo a proveedores de Pemex, sino a todo el entramado económico: restaurantes, transportistas, agencias de autos, constructoras.
Si Pemex fue hundido bajo su mando, ¿qué destino le espera ahora a un Infonavit que financia la vivienda social? El riesgo de repetir el colapso es real.
El Congreso de la Unión debe tomar cartas en el asunto. Es momento de citar a alias ‘ORO’ para explicar el origen de esta crisis y, sobre todo, para exigir su salida del Infonavit antes de que la tragedia se repita.
Hay que ser objetivos: el verdugo de Tabasco es Octavio Romero, por eso los proveedores toman las calles. Es la herencia maldita del agrónomo. Es el legado de un incompetente que tiró al caño lo poco que quedaba de la economía local.
: LA RÚBRICA
Una nueva sombra se cierne sobre Morena, con acusaciones que conectan a figuras de alto perfil con personajes de pasado «turbio» en Tabasco. El epicentro de esta controversia es Fernando López López, un expolicía y exsubdirector de seguridad pública en Cárdenas, el segundo municipio más violento de la entidad. López López ha sido señalado por presuntos vínculos ilegales, en una región donde el huachicol es un delito proliferante. A pesar de estos señalamientos (e incluso tras la aparición de mantas con amenazas dirigidas a él en marzo de 2023), López López opera como coordinador regional distrital del proceso de afiliación y reafiliación de militantes de Morena, recorriendo comunidades y afiliando incluso a legisladores locales. La alarma entre los militantes fundadores de Morena en Cárdenas y Huimanguillo no se hizo esperar, exigiendo explicaciones a la dirigencia estatal. Sin embargo, la respuesta del comité local, presidido por Jesús Selván García, fue un deslinde y un señalamiento directo: los coordinadores regionales distritales no dependen del comité estatal, sino de la Secretaría de Organización del Comité Ejecutivo Nacional de Morena. Esto significa que, quien habría promovido al exjefe policiaco como operador del partido, es nada menos que ¡Andy López Beltrán! Este deslinde exime a la dirigencia estatal de Morena, pero apunta directamente al «centro del poder». La cercanía de personajes con «pasados turbios» daña la credibilidad del partido, advierten los fundadores de Morena, en un momento en que la 4T enfrenta críticas por estos motivos. La pregunta es: ¿cómo es posible que un exjefe policiaco presuntamente ligado a actividades ilícitas sea pieza clave en la maquinaria de afiliación de Morena en el exedén? Esto demanda un posicionamiento urgente de Jesús Selván, porque, sin querer queriendo, se ha metido en una bronca con Andy López… Por cierto, Roberto Romero del Valle llega a Morena como un auténtico refuerzo de lujo para Jesús Selván. No es improvisado ni un oportunista, sino un militante con historia, formado en la verdadera izquierda tabasqueña, esa que acompañó a López Obrador desde sus primeros pasos. De cuña ‘mayista’ , será vocero del partido y representante ante el INE y el IEPCT, lo que significa darle voz y presencia a Morena en escenarios clave. Quien debe estar mordiéndose los labios es Gerardo Gaudiano. Durante años tuvo a Romero cerca y, en lugar de aprovechar su experiencia, lo relegó como si fuera un cuadro prescindible. Hoy, Morena lo arropa tras casi un año en la Secretaría de Movilidad junto a Rafael Elías Sánchez Cabrales, y lo coloca en un lugar estratégico. Selván, sin duda, gana un aliado de peso, y la 4T verá a un político curtido en las luchas sociales jugar un papel central en la ruta hacia 2027… Bajo el mando de Erubiel Alonso, el PRI tabasqueño camina hacia su propia aniquilación. El control absoluto que ha tomado el llamado grupo erubielista no busca fortalecer al partido, sino reducirlo hasta el punto de perder su registro en 2027. En ese escenario, tanto Andrés Granier como su hijo Fabián se han convertido en figuras incómodas, relegadas y sin cabida en una estructura que, más que renovarse, parece obsesionada con autodestruirse. Es justo reconocer a Fabián Granier la lealtad y ética de mantenerse en un PRI que lo margina. Su negativa a sumarse a Movimiento Ciudadano habla de una convicción rara en tiempos donde el oportunismo es la norma. Sin embargo, esa fidelidad, aunque lo honra, no cambia la realidad: ni él ni su padre tienen ya futuro dentro del tricolor. La militancia de ambos está siendo usada como ornamento, mientras el verdadero poder se concentra en un proyecto que sólo augura el hundimiento. Ante ello, la decisión más sensata sería abandonar un barco que se hunde sin remedio. Si los Granier insisten en quedarse, sólo servirán de testigos del derrumbe de un PRI tabasqueño que hace mucho dejó de existir en los hechos.
