La Agenda en Red
La investigación que permitió desmantelar una red de huachicoleo en las entrañas del Estado no nació de una voluntad institucional espontánea, sino del valor de un hombre que pagó con su vida.
Gracias a esa denuncia, y a la colaboración con Omar García Harfuch, se logró desmantelar una red que operaba con impunidad desde las entrañas del Estado.
El contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar denunció por escrito a los hermanos Farías Laguna, sobrinos políticos del entonces secretario de Marina, Rafael Ojeda Durán.
En ella, alertaba sobre presuntas irregularidades en la asignación de mandos navales en aduanas, señalando directamente a los hermanos Farías Laguna. Meses después, Fernando Rubén Guerrero fue asesinado en Manzanillo, Colima. Su denuncia quedó archivada. Su muerte, sin esclarecer.
En septiembre de 2025, el vicealmirante Manuel Farías Laguna fue detenido por la FGR, acusado de participar en una red de tráfico ilegal de combustibles. El caso involucra el decomiso de más de 10 millones de litros de hidrocarburo y una red binacional con operaciones desde Texas.
La detención confirma que la denuncia de Guerrero tenía fundamento.
Este episodio obliga a revisar el papel de las Fuerzas Armadas en funciones civiles.
Desde 2020, la Marina asumió el control de aduanas marítimas con el argumento de eficiencia y combate al crimen. Sin embargo, los hechos revelan que sin mecanismos de fiscalización, la militarización puede generar opacidad institucional.
La pregunta no es solo por la responsabilidad penal de los implicados. Es por la responsabilidad política de quienes recibieron la denuncia y no actuaron.
¿Qué protocolos existen para proteger a los denunciantes dentro de las Fuerzas Armadas? ¿Qué garantías ofrece el Estado cuando el silencio institucional se convierte en riesgo de muerte?
La justicia para Guerrero Alcántar no se limita a esclarecer su asesinato. Implica reconocer que su denuncia fue ignorada en su momento, que su muerte fue evitable, y que el Estado tiene una deuda con quienes defienden la legalidad desde dentro.
