DICE EL REFRÁN QUE EL BUEN JUEZ POR SU CASA EMPIEZA
NO LO PIENSES MÁS, SIEMBRA UN ÁRBOL
EL ANTÍDOTO
Una incongruencia es lo que cometen algunos estados de nuestro país al aplicar la Ley Seca en ciertos eventos cívicos. Creen que con esta disposición van a evitar la ingesta de bebidas embriagantes, pero lo único que logran es que los alcohólicos y compinches inicien compras de pánico en los centros comerciales y depósitos de cerveza para tener «parque» y así apagar la sed de la mala (que abunda en estos eventos) y que se ponen como cola de perro; o sea, hasta atrás.
DE TODAS FORMAS TOMÁS TE LLAMAS
En estos casos, los únicos beneficiados son los comercios que expenden bebidas espirituosas, mismos que logran ventas superiores a las que pudieron tener sin estas restricciones. No cabe duda de que algunos gobernantes piensan con las extremidades inferiores —vulgo, patas— o de plano están a medios chiles o ebrios…
NADA SE GANA CON ESTO
De todas formas, la gente en estado de ebriedad acude a los eventos cívicos y festivales en una condición inconveniente. Los ciudadanos sugieren a estos genios de las restricciones que pongan alcoholímetros en las entradas de estos eventos, con revisión de bolsas, mochilas y vasos… Así que… usted dirá…
