CARTA ABIERTA
Adán Augusto aclaró sus ingresos, pero también habló con códigos políticos encriptados, que sólo los aludidos entendieron. Dio una conferencia de prensa en el Senado para disipar dudas ante los medios, pero también fue un simbolismo de resistencia dentro y fuera de la 4T. Si bien mostró cifras, documentos fiscales y explicó con detalle el origen de los más de 78 millones de pesos reportados ante el SAT, no fue menos relevante el tono de advertencia utilizado.
“Yo sí sé de parte de quién y de quienes”, soltó con firmeza, sugiriendo que las acusaciones son parte de una ofensiva calculada.
Aunque negó que se trate de “fuego amigo” dejó la duda sobre si sus señalamientos van sólo hacia la oposición, hacia quienes desde afuera buscan erosionar su figura y, de paso, debilitar al bloque oficialista.
Porque la frase de que “todo santo tiene su capillita” también deja la sensación de que ha tomado nota de quienes dentro del movimiento aprovecharon la coyuntura para guardar silencio o para dañarlo.
La insistencia en que no renunciará a la Jucopo ni a su escaño, porque cuenta con el respaldo de su bancada, refleja que Adán no se concibe aislado porque tiene también los apoyos del más alto nivel.
A quienes intentan instalar la narrativa de un político acabado, les citó con ironía: “los muertos que vos matáis gozan de cabal salud”. Una respuesta que apunta tanto a la prensa crítica como a ciertos adversarios que han querido darlo por liquidado.
En cuanto a las acusaciones sobre Hernán Bermúdez Requena, Adán optó por matizar: reconoció que con su experiencia actual no repetiría aquella designación. Pero defendió que en su momento no había indicios de vínculos ilícitos, y que bajo el mando del jefe policiaco los índices de inseguridad bajaron drásticamente en Tabasco. Lo que buscó fue frenar la asociación de su nombre con alguna complicidad o encubrimiento.
Al reforzar que su apoyo a la presidenta Sheinbaum es “sin límites”, el exgobernador manda otro mensaje: no hay fisuras con Palacio Nacional. Su estrategia es cerrar filas arriba y blindar su permanencia en el Senado. Es decir, dejar claro que la ‘campaña negra’ no logrará desfondar al movimiento ni generar fracturas al interior.
Lo político fue de la mano de lo fiscal. Al exhibir documentos del SAT, despejó dudas sobre supuestas evasiones, pero el fondo de su discurso fue un aviso: no se doblará.
Quien esperaba a un Adán en retirada, encontró un senador que, lejos de excusarse, tomó de nuevo la ofensiva.
Por ahora, ha respondido con la convicción de quien sabe que en política, como dijo en tono coloquial, “todo tendrá su tiempo”.
Y en ese mismo tono fue que soltó, en esa certeza de saber muy bien lo que hay detrás de la andanada: “Ahora resulta que el pato mayor le tira a las escopetas”.
Que cada cual haga sus conjeturas.
:LA RÚBRICA
Además de la conmemoración de su trayectoria periodística, el 21 aniversario de El Heraldo de Tabasco se destacó por la organización de una jornada médica gratuita en coordinación con el Hospital del Sureste y Vida en Armonía A.C. El resultado fue muy positivo: más de 250 consultas especializadas a familias que, en muchos casos, no cuentan con acceso inmediato a este tipo de servicios. El director de El Heraldo, Ángel Vega Pedraza, encabezó la iniciativa junto con personal del diario, asumiendo un papel fundamental en la logística y en la atención al público. Sin esa estructura operativa, la convocatoria difícilmente habría alcanzado el orden y la amplitud observada en la jornada. La presencia de médicos especialistas permitió que personas de distintas edades recibieran atención inmediata, con consultas y medicamentos básicos sin costo. Esto fue un alivio tangible frente a las limitaciones económicas y a los tiempos de espera habituales en hospitales públicos. Junto con el carácter altruista del evento, queda el precedente de que un medio de comunicación puede extender su función social más allá de la información. La organización del domingo 28 mostró eficiencia y compromiso, dejando en claro que la iniciativa podría consolidarse como un ejercicio periódico en beneficio de los tabasqueños… La presencia de Carlos Manuel Merino en el 14 Simposium de Seguridad del Grupo Aeroportuario del Pacífico, en Puerto Vallarta, mostró que Aeropuertos y Servicios Auxiliares no quiere quedarse al margen de los debates internacionales. Su intervención fue para recordar que la seguridad aérea es parte de la vida cotidiana: cada vuelo sin incidentes, cada operación bien hecha, se traduce en tranquilidad para los pasajeros. Merino puso sobre la mesa un punto clave: la aviación mexicana no puede limitarse a seguir protocolos por inercia, debe adaptarse a un escenario donde los eventos masivos y las amenazas globales obligan a repensar la forma en que se protegen aeropuertos y usuarios. El compromiso de ASA, dijo, es mantener un servicio seguro y accesible… El error involuntario de Joaquín López-Dóriga (rápidamente corregido en su propio noticiero de Radio Fórmula), fue aprovechado por algunos comunicadores locales para cargar con saña contra Juan Carlos Castillejos, aun sabiendo que no era quien aparecía en el video en cuestión. La escena mostraba en realidad a José Antonio de la Vega Asmitia, secretario de Gobierno en 2024, aceptando la renuncia de Hernán Bermúdez Requena, lo que fue duramente criticado por el ‘Teacher’ en su emisión del lunes; por un supuesto buen trato al ahora procesado por la justicia. Pero poco importó la precisión a quienes vieron la oportunidad de convertir un tropiezo en arma. Castillejos, hoy funcionario en Aeropuertos y Servicios Auxiliares, respondió con una aclaración sobria en sus redes, evitando la confrontación con López–Dóriga y subrayando su propia trayectoria profesional. Lejos de engordar la polémica, su postura contrastó con la ligereza con que algunos colegas multiplicaron una mentira por mero deporte político. Lo vergonzoso no fue el error inicial —cualquier periodista puede cometerlo—, sino la “mala leche” con la que se buscó mantenerlo vivo aun después de haber sido desmentido por Joaquín en la misma emisión del noticiario. Al final, este episodio no terminó debilitando a Castillejos, sino la credibilidad de algunos opinadores de redes sociales. La política suele jugarse también en los micrófonos y las plumas, donde no falta quien confunda oficio periodístico con vendetta personal.
