CARTA ABIERTA
El director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, ha intentado vender la idea de que la empresa productiva del Estado avanza en el pago de sus adeudos con proveedores. Sin embargo, la realidad en Tabasco desmiente esa narrativa con crudeza: según la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), en una información publicada por El Heraldo de Tabasco, no se ha liquidado ni un solo peso de los mil quinientos millones que la petrolera debe a once empresas afiliadas en la entidad.
La promesa de que los pagos fluyen “día con día” suena más a consigna propagandística que a un hecho verificable.
La deuda total de Pemex con proveedores del país alcanza los 430 mil millones de pesos, cifra que el propio Rodríguez Padilla reconoció en público. Pero, en su afán por mostrar voluntad de corrección, omite un dato esencial: el responsable de este colapso financiero no es otro que Octavio Romero Oropesa, su antecesor tabasqueño, quien dejó tras de sí un lodazal de corrupción, desorden administrativo y desconfianza empresarial.
Romero convirtió a Pemex en la petrolera más endeudada del mundo, hundiéndola en una espiral de incumplimientos que afectó a miles de empresas en todo el país. En Tabasco, esa irresponsabilidad tiene rostro y consecuencias: contratistas quebrados, comercios cerrados y una economía local asfixiada. Y es que pareciera más bien una estrategia deliberada para erosionar la economía y aumentar la dependencia del ciudadano hacia el apoyo gubernamental.
La hipótesis no es descabellada. Mientras Romero Oropesa encubría irregularidades y se hacía de la vista gorda ante el huachicol fiscal, o era su cómplice, dejaba en ruinas la cadena productiva.
Hoy, el impacto se mide en sectores impensable en el exedén: restaurantes sin clientela, hoteles vacíos, y hasta una caída del 14% en la venta de vehículos, según reporta la industria automotriz local. La directora de Grupo Autosur en Villahermosa, Dulce Lorena Márquez, lo resumió sin eufemismo hace varias semanas: “el auto no es un lujo, es una necesidad… y Pemex nos ha paralizado a todos”.
Mientras tanto, el director de Pemex repite el mismo guion: discursos optimistas, cifras maquilladas y promesas que no llegan. Pemex anunció una partida presupuestal para saldar adeudos, pero nadie en Tabasco ha visto un solo cheque, una transferencia o siquiera una fecha concreta. Las empresas locales, desesperadas, siguen tocando puertas ante autoridades estatales y federales sin recibir respuestas claras.
Es evidente que el daño no se limita a los ejercicios de 2022, 2023 y 2024, sino que compromete la confianza para los próximos años. El nuevo director heredó una bomba de tiempo, pero su negación del problema sólo agrava la crisis.
Octavio destruyó las finanzas de Pemex, pero también dejó una herida abierta en Tabasco, su tierra. Y que hoy los empresarios tabasqueños tengan que pagar las consecuencias de su fracaso, es una ironía que duele.
Porque mientras Víctor Rodríguez intenta reescribir la historia, los proveedores locales y nacionales siguen en espera, los negocios agonizan y la verdad (esa que Pemex intenta tapar con comunicados) se impone sola: no se ha pagado ni un solo peso.
Y de esto nunca dijeron nada en su momento los exconsejeros Humberto Mayans Canabal y Chelalo Beltrán.
Y tampoco dice nada ahora el flamante consejero Raúl Ojeda Zubieta.
Entre paisanos te veas.
:LA RÚBRICA
Dicen que cuando el río suena, agua lleva, y el murmullo en la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco ya se escucha fuerte. Guillermo Narváez Osorio asegura que no renunciará, pero en los pasillos de la UJAT y en algunos círculos políticos se da por hecho que su salida es cuestión de tiempo. El asunto de su notaría pública, señalada en presuntas maniobras irregulares, ha dañado su imagen y salpicado a la institución que dirige. Aunque el rector intenta desmarcarse y resta importancia a las acusaciones, la presión política crece, sobre todo después de las exigencias de legisladores que piden su destitución. Narváez puede fingir calma, pero el ambiente en torno a él se ha vuelto espeso. La Junta de Gobierno guarda silencio, los estudiantes observan con cautela y el rumor parece más fuerte que cualquier desmentido oficial… Javier May Rodríguez cerró filas en torno a su secretario de Gobierno, José Ramiro López Obrador, tras las publicaciones del periodista Audelino Macario sobre los 13 ranchos supuestamente adquiridos de contado. En una declaración firme, el mandatario atribuyó el tema a una campaña mediática impulsada por sectores opositores que, dijo, buscan desprestigiar al hermano del expresidente. May subrayó que las propiedades están registradas en la declaración patrimonial de ‘Pepín’ y que fueron adquiridas antes de su llegada al gobierno. Aseguró además que, a diferencia de administraciones pasadas, la corrupción ha sido erradicada en su gestión. Con ello, el gobernador no sólo defendió la integridad de su colaborador más cercano, sino también la narrativa de limpieza institucional que sostiene su administración frente a las acusaciones mediáticas que, por ahora, sólo quedan en el terreno político… El diputado local del PRI, Fabián Granier, señaló que Tabasco enfrenta una crisis de inseguridad reflejada en los recientes hechos violentos en Villa Benito Juárez, Macuspana. Mencionó que los homicidios, asaltos y robos a casa habitación son constantes, e instó al Gobierno estatal a reforzar su estrategia y concretar la construcción del C5. Aunque reconoció una ligera disminución de delitos en el municipio de Centro, advirtió que la situación se agrava en el resto del estado. Sus declaraciones reavivan el debate sobre la eficacia de las políticas de seguridad.
