EL ANTÍDOTO
La soberbia vuelve inhumano a quienes la practican; no sucumbas a ella.
Plantar un árbol es darle un hogar a las aves, abejas y millones de seres vivientes.
Todos hablan del karma, especialmente cuando alguien hace algo indebido, y lo identifican con la frase: «El que la hace, la paga». Sin embargo, este concepto tiene un significado más profundo y universal que trasciende cualquier tema religioso. Es una ley de vida que nos recuerda que nuestras acciones tienen consecuencias.
Su significado filosófico
El karma es un concepto de la filosofía hindú que se refiere a la ley de causa y efecto, donde las acciones de una persona determinan sus consecuencias futuras. Se basa en la idea de que cada acto, palabra o pensamiento genera una energía que regresa a su emisor de forma similar, afectando el presente y el futuro del individuo. No se considera un castigo divino, sino una ley universal de responsabilidad y un proceso natural de consecuencias.
Nadie se libra
Si te sientes triunfador porque abusaste de la necesidad o de la confianza de tu prójimo, lamentablemente todo te será cobrado con sus respectivos intereses, porque desde ese momento firmaste un contrato con el Banco de la Vida.
Este contrato es universal
No hay intocables; todos firman su contrato: pobres, ricos, religiosos, políticos, jóvenes, viejos y otros que se sientan como entes celestiales, soberbios, arrogantes o prepotentes. A todos les llegarán sus estados de cuenta con sus respectivos recargos; esto es tan cierto como la existencia del mar.
Hay otros que son peor que el demonio
El karma aplica por igual, pero vale la pena destacar a aquellos que en nombre de Dios hacen grandes negocios con sus empresas, arguyendo que están cobijadas por el Manto Divino del Todopoderoso, pero que, a su vez, causan graves daños a sus semejantes. Lo absurdo es que los fines de semana están en los templos pidiendo perdón al Creador, pero al salir siguen con la misma actitud.
Ahórrate el perdón y las consecuencias: piensa antes de actuar
Tu comportamiento es el detonante de lo que te espera en el futuro. Trata de no hacer mal a nadie para no pagar las consecuencias; ninguno se libra de su propio castigo. Lo que se siembra se cosecha, así que evita pedir perdón pensando y analizando antes de actuar. Así que… usted dirá.
