Ciudad de México, 29 de octubre.— El cometa interestelar 3I/ATLAS, oficialmente C/2025 N1, alcanza su perihelio el 29 de octubre, situándose a aproximadamente 210 millones de kilómetros del Sol. Este evento marca un hito astronómico, ya que se trata del tercer objeto interestelar confirmado en atravesar el sistema solar, después de ‘Oumuamua y 2I/Borisov.
Descubierto por el telescopio ATLAS en Chile el pasado 1 de julio, 3I/ATLAS presenta una trayectoria hiperbólica, lo que indica que no está ligado gravitacionalmente al Sol y proviene de otro sistema estelar. Su velocidad estimada es de 61 km/s, y aunque no representa peligro para la Tierra, su paso ha generado gran interés por parte de la comunidad científica.
Durante su aproximación, se ha observado una intensa actividad de eyección de material, lo que ha permitido estudiar su composición y dinámica. La NASA, junto con observatorios internacionales, ha intensificado el monitoreo del cometa en los días posteriores al perihelio, buscando posibles anomalías o señales que puedan ofrecer pistas sobre su origen.
El astrofísico Avi Loeb, de la Universidad de Harvard, ha sugerido que podrían observarse efectos sutiles en la Tierra tras el paso del cometa, aunque no se han especificado ni confirmado dichos efectos. Por otro lado, algunos medios han reportado que la NASA activó protocolos de defensa, aunque expertos como Manuel Carballal han desmentido estos rumores, calificándolos como especulaciones sin fundamento.
En los próximos días, se espera que el cometa comience a alejarse del sistema solar, mientras los científicos analizan los datos recolectados para determinar si presenta características únicas que puedan ampliar nuestro conocimiento sobre el universo.
