CARTA ABIERTA
El sombrero de Carlos Manzo está alterando el pulso político nacional. En cuestión de días, la presidenta Claudia Sheinbaum tuvo que responder con un plan de emergencia que redefine la relación del Estado con una de sus regiones más violentas. El Plan Michoacán por la Paz y la Justicia es una reacción acertada, pero también un intento de contener sus repercusiones políticas, sociales y simbólicas.
El mensaje de Sheinbaum es claro: el Estado no se replega. Más de diez mil elementos del Ejército, la Marina y la Guardia Nacional serán desplegados en la entidad, junto con una inversión superior a 57 mil millones de pesos. La científica habló apelando a la reconstrucción del tejido social y a la justicia. Su tono fue consciente de que Michoacán se ha convertido en el termómetro de la capacidad federal para recuperar los territorios perdidos por el Estado.
Omar García Harfuch reforzó esa línea. Su intervención fue enfocada en el compromiso de que no habrá impunidad y en fortalecer la inteligencia, la investigación y la coordinación interinstitucional. Reconoció que el caso Manzo es un parteaguas en la estrategia de seguridad: obliga a revisar la confianza en los cuerpos locales y a actuar con rigor frente a la infiltración criminal en las estructuras municipales.
Y es que Michoacán, desde hace años, se convirtió en un laboratorio del fracaso institucional, desde los gobiernos del PRI y el PAN. Lo que antes se atribuía a crisis temporales hoy es estructural: la política estatal, las policías municipales y los cárteles se mezclan en una trama de intereses que se ha desbordado.
En ese contexto, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla se encuentra en el centro de las críticas. El propio Manzo lo había acusado y ahora se alimentan las sospechas. A ello se suman versiones de que parte del equipo de seguridad del alcalde uruapense pudo estar coludido en el ataque, un grave indicio de corrosión interna.
El impacto social del crimen del hombre del sombrero también es evidente. La indignación ha derivado en movilizaciones espontáneas. En la Ciudad de México, jóvenes de la generación Z marcharon bajo un mensaje claro: no más violencia. Su protesta, sin partidos ni consignas partidistas, refleja una nueva forma de participación ciudadana (una mezcla de rabia, humor, cultura digital y desencanto) que empieza a ocupar el sitio que una dividida oposición ha dejado vacío.
Incluso el mundo artístico se sumó al duelo. Ana Gabriel, desde un escenario, expresó su solidaridad con Michoacán y advirtió que “México tiene que despertar”, una frase que resonó entre un público que acudió a escuchar sus canciones.
Es innegable que hay una sacudida nacional. Sin temor a exagerar, es similar a lo que en su momento significó el Movimiento Estudiantil del 68 y el magnicidio de Luis Donaldo Colosio, lo que seis años más tarde llevó al PRI a perder la Presidencia. El atentado contra este hombre que predicó con el ejemplo ha expuesto también el límite de una retórica política que cada vez convence menos.
El plan de la presidenta Sheinbaum es, por ahora, la respuesta esperada. Su éxito pende de la voluntad política, sí política, de limpiar las estructuras malévolas que convirtieron a Michoacán, y gran parte del país, en un territorio donde la ley que priva es la de los balazos.
La doctora tiene la palabra.
: LA RÚBRICA
El gobernador May presentó su primer informe de gobierno destacando que los ingresos estatales de enero a septiembre de 2025 alcanzaron 5 mil millones de pesos, un aumento del 9 por ciento respecto a 2024. Informó que la recaudación de impuestos estatales subió 11 por ciento, llegando a 2 mil 600 millones. Anunció dos obras con inversión de 8 mil millones: el proyecto Villahermosa 2030 y un nuevo Centro de Convenciones. Señaló que el Gobierno Federal destina más de 21 mil millones de pesos en programas sociales para Tabasco. Detalló que el 78.7 por ciento del presupuesto del Ejecutivo se aplica a desarrollo social y que los siete programas estatales de apoyo suman más de 2 mil millones de pesos. Reportó además ahorros de 450 millones en nómina, viáticos y compras, derivados de la política de austeridad…El ataque armado en la colonia El Castaño, Macuspana, donde tres mujeres fueron asesinadas, ha generado conmoción en la región. De acuerdo con las autoridades, el hecho estaría vinculado a un presunto ajuste de cuentas entre grupos delictivos que operan en la zona. El presidente municipal, Gaspar Díaz Falcón, informó sobre la detención de dos personas en la comunidad de San Joseito, mientras la Fiscalía General del Estado continúa con las investigaciones. El secretario de Gobierno, Pepín López Obrador, precisó que una de las líneas de investigación apunta a la disputa por el control de actividades ilícitas. Aunque aún no se confirma la identidad oficial de las víctimas, trascendió que se trata de tres mujeres jóvenes originarias de Macuspana.
