El proceso interno del Sindicato de Profesores e Investigadores de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (SPIUJAT) tomó un aire democrático con el registro de la doctora Margarita Rodríguez Falcón, quien irrumpió en la contienda con el respaldo de académicos que buscan renovar la vida sindical.
Su inscripción no pasó desapercibida: marcó un contraste evidente frente a la figura de Melchor Hernández Hernández, señalado por amplios sectores como el operador de una red de control interno que intenta sostenerse por tercera ocasión consecutiva.
Rodríguez Falcón presentó su candidatura con el planteamiento de revisar prácticas internas y poner fin a lo que profesores han descrito como un aparato que se resiste a cualquier cambio. Su registro atrajo a docentes que ven en ella la posibilidad de desmontar inercias que han afectado la credibilidad del sindicato.
En paralelo, persisten reclamos sobre la conducción del proceso. Hernández es acusado por grupos universitarios de utilizar su posición para manipular recorridos, ejercer presiones sobre directores y ofrecer beneficios a cambio de apoyo. A lo anterior se suma la difusión anticipada de la convocatoria por parte de la Comisión Electoral, conformada por personas cercanas a él, además de la afiliación acelerada de docentes sin cumplir requisitos, situación que académicos consideran un intento evidente por alterar el padrón.
Mientras la candidatura de Rodríguez Falcón toma fuerza entre quienes piden un vuelco en el sindicato, la comunidad universitaria insiste en que la elección debe desarrollarse sin maniobras que comprometan su legitimidad. El resultado definirá el rumbo del SPIUJAT en los próximos años.
