Villahermosa, Tabasco.– La mañana del 21 de noviembre marcó un quiebre en la cotidianidad de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT). En la División Académica de Ciencias Agropecuarias se inauguraba una campaña sindical, irrumpía el primer acto público de un movimiento que ha sido denominado como la Transformación en el SPIUJAT.
La protagonists fue la doctora Margarita Rodríguez Falcón, líder de la planilla blanca, quien lanzó oficialmente su candidatura ante una multitud de profesores y simpatizantes. El inicio de campaña fue una declaración de intenciones: se realizó «con bombo y platillo», un reflejo del ánimo festivo y la firme convicción que se respira entre sus seguidores.

El Impulso de la Base Magisterial
El evento demostró que Rodríguez Falcón no se presenta como una figura aislada. Decenas de profesores acudieron a arroparla, reconociéndose como electores, como protagonistas esenciales de esta nueva etapa que buscan para el Sindicato de Profesores e Investigadores (SPIUJAT). La concurrencia celebró el momento como la organización de la dignidad docente, un concepto que ha impulsado la candidatura desde la base.
La Candidata de la Transformación llega a la contienda respaldada por una trayectoria académica y sindical que le otorga credibilidad. Su proyecto se ha distinguido por saber escuchar e integrar las demandas genuinas del gremio, oponiendo a las dinámicas desgastadas del pasado una propuesta basada en el compromiso, la transparencia y la participación activa.
Una candidatura que inflama conciencias
Los maestros universitarios ven en Rodríguez Falcón el catalizador de una causa común. El proyecto de la planilla blanca se construye «desde abajo», integrando a quienes sostienen la universidad con su labor diaria.
Este inicio de campaña fue como una «inflamación de conciencia», una chispa que busca prender la imaginación de un sindicato más justo y cercano. El objetivo de la planilla blanca es claro: sumar y dialogar, recuperando la confianza en la representación sindical.

Con un ánimo visiblemente renovado, los profesores universitarios atestiguaron cómo la doctora y su equipo daban el primer paso formal para demostrar que otro proyecto en el SPIUJAT es posible, señalando que el cambio es una construcción colectiva que ha comenzado con fuerza.

