Tiempo de Politica
Hay elementos que indican un primer manotazo presidencial, en el escenario de un maximato en ciernes del señor de Palenque.
Es innegable la influencia del tamaño que se quiera del ex mandatario Andrés Manuel López Obrador en el presente sexenio, al haber dejado funcionarios en el 80% del gabinete de Claudia Sheinbaum; los líderes de las cámaras de senadores y diputados, y la propia continuidad en la Fiscalía General de la República.
Este último cargo que «elige» el Senado tuvo un cambio de mando con un final anunciado desde un principio, en favor de la persona de Ernestina Godoy, en un proceso aparentemente «políticamente correcto»:
-El todavía fiscal Alejandro Gertz Manero informa al Senado que sería propuesto como embajador en una nación amiga, sin mencionar en la carta la palabra «renuncia», que solo procede por un «asunto grave», que no se hace público.
-Aún en el cargo, nombra a Ernestina Godoy en un puesto de largo nombre sintetizado como «subfiscal» que le permite ser la encargada del despacho, en tanto el Senado «elige» al o a la titular definitiva de la FGR.
La «renuncia», «dimisión», «despido» se pretende suavizar estérilmente por la Presidenta al nombrarle una separación «acordada» . La zapatilla Presidencial marcada en salva sea la parte del ahora ex fiscal indica otra cosa.
-A Gertz Manero se le achaca filtración de información, pero lo que es innegable de su fallida gestión en siete de los nueve años que no concluyó, son casos escandalosos como los sobornos de la empresa brasileña Odebrecht; las acusaciones por múltiples delitos en contra del ex director de Pemex, Emilio Lozoya; no avanzar en los señalamientos de corrupción del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, etc.
-A esos casos que les dio largas a su resolución, se suma en el mismo cajon el suyo propio, para dejar impune su «gravedad».
-Su salida «políticamente correcta» para realizar una «limpieza» en la Fiscalía General de la República, se consumó este miércoles al ser electa Godoy Ramos, luego de decenas de «aspirantes», entre las y los que el Senado «seleccionó» a 10 para que la Presidenta «propusiera» una terna y finalmente la Cámara Alta «votara» por la nueva titular de la FGR.
Las formas de hacer política en nuestro país, donde todo «cambió» para seguir haciendo exactamente lo mismo, no es lo relevante a partir de la máxima de que «el poder no se comparte».
El fondo sería observar si Claudia Sheinbaum comenzó su destete del Lópezobradorismo y, lo más importante: ¿Para qué?
Ernestina Godoy fue fiscal durante su gobierno en la ciudad de México y al asumir la titularidad de la FGR, en la llamada «limpieza», se rodeó de funcionarios de la cuadra presidencial.
Con una nueva Suprema Corte de Justicia, luego de la limpia en la FGR, se espera el inicio del fin de la puerta giratoria por donde evaden la ley los delincuentes de cuello negro, gris y blanco.
TIEMPO FUERA.- Un destete más creíble sería con una limpieza de los liderazgos en las cámaras de Senadores y de Diputados, claramente no claudistas e incluso anti.
