¡CAUTIVOS DEL VOTO!
Múltiples ocasiones y muchos ciudadanos nos han sugerido el tema del transporte en la entidad, rubro que de verdad es todo un caos a raíz de la llegada a la SEMOVI de Rafael Elías Sánchez Cabrales… sí, ese al que el gobernador Javier May Rodríguez, para ayudarlo, le dijo que se haría cargo del transporte. A lo que el jonuteco, muy ofendido, le expresó algo así como que le caía mal por hacerlo responsable de esa institución saturada de corrupción. El caso es que Rafael Elías, a más de un año en funciones, todavía no le encuentra la cuadratura al círculo para mejorar este organismo estatal… pero eso sí, el «cascareo» de la naranja está a todo lo que da… y el transporte de mal en peor por su incapacidad. Servidos.
Imagen Uno: No obstante que, entrando, entrando, Rafael Elías les autorizó aumento al costo del servicio público de pasajeros, los señores transportistas no han cumplido con lo que se comprometieron para mejorar el servicio. Mire usted, la gente dice que en estas unidades motrices van con los cristales polarizados y hace tanto calor, vehículos sucios y apestosos, los choferes en camisetas, con gorras, no llevan uniforme de cada línea, andan de malhumor y maltratan al usuario; y estas arbitrariedades no son todas… diría Raúl Velasco… ¡Aún hay más! Servidos, amigos pasajeros muy molestos… ¡sí, puej!

Imagen Dos: Desde que la pasada administración del tepetiteco, previo acuerdo, eliminó la vigilancia de las carreteras porque los de la desaparecida Policía Federal de Caminos tenían cierto control y no permitían que ningún camión de volteo que transporta material peligroso (como arena, grava o escombros) circulara de esa forma tirando sobre la carpeta asfáltica desperdicios que provocan fuertes y fatales accidentes. Muchos accidentes son porque las piedras rompen el parabrisas y se pierde el control de los vehículos. Que ciertamente esa policía fue muy cuestionada, pero ya no hay vigilancia que frene estas irregularidades… hoy a la división de la Guardia Nacional se les conoce como «levantamuertos»… no tienen otra acción más hacia el pueblo. Servidos, amigos conductores con parabrisas dañados… ¡no, puej!

Imagen Tres: Ante la complacencia de Rafael Elías Sánchez Cabrales, casi en todas las líneas del servicio público de pasajeros urbano y foráneos, NO hacen valer el descuento de la Credencial de INAPAM. Se registra un fenómeno social del que ya los usuarios están muy molestos y cansados… y es que en el interior de estas unidades los choferes llevan con alto volumen la música que a ellos les gusta y encanta… pero a los pasajeros NO. En especial, los usuarios se irritan al escuchar música de banda con corridos tumbaos, pero sobre todo el estilo de perreo donde las expresiones muy marcadas son obscenas, ya que ciertamente los adultos pueden aguantar cualquier calibre, pero no los niños y adolescentes, y más aún muchas mujeres. El dicho popular dice… hay que ser puerco… ¡pero no con Sapillo! Ahí te hablan, Rafael Elías… y de estas irregularidades no se salvan los de UBER y demás plataformas digitales. Servidos, amigos pasajeros inconformes… ¡sí, puej!

Imagen Cuatro: Pero como dicen los cristianitos… en la viña del Señor hay de todo. Ahora tenemos al turno a un chofer de esta camioneta que transporta materiales y que provocó un serio trastorno de vialidad en la calle Quintín Arauz… mientras él charlaba con su copiloto y tenía chat en su celular… estaba atravesado a mitad de la calle sin dejar pasar por la derecha ni la izquierda. Esta chulada urbana se convirtió en una poesía callejera, porque los demás conductores que estaban esperando circular… hicieron toda una sinfonía con la música del claxon y con altos decibeles, dedicados a la progenitora de este arbitrario sujeto. ¡Había que escuchar ese coro de claxon en diferentes tonalidades! Cosas de la vida. Servidos, amigos muy enojados… ¡no, puej!

