Carta Abierta
A pesar de que Estados Unidos es el principal socio económico de nuestro país, Claudia Sheinbaum ha marcado una distancia notable con Washington, alineándose con el régimen de Venezuela bajo la bandera de la «no intervención» y la defensa de la soberanía.
En medio de la invasión a Venezuela y la captura del dictador Nicolás Maduro, la figura de Andrés Manuel López Obrador emerge. Ante la posibilidad de que el expresidente abandone su retiro para defender la soberanía nacional frente a las amenazas de Trump, la presidenta ha sido clara al advertir que «será decisión de él». Esta es una invitación para que se erija como el caudillo que abandere la defensa de la autodeterminación.
El propio López Obrador ya había advertido que la defensa de la soberanía es una de las tres circunstancias por las cuales rompería su retiro, y sus críticas a lo que califica como la «tiranía mundial» de Estados Unidos tras la intervención en Venezuela confirman que su silencio tiene caducidad.
Sin embargo, esta confrontación soberanista conlleva riesgos. Al defender con tal vehemencia al régimen de Nicolás Maduro, la Cuarta Transformación se coloca en una posición de vulnerabilidad ante el país del norte.
Existe el peligro de que al alinearse con figuras señaladas por la justicia estadounidense, López Obrador sea blanco de señalamientos similares a los que enfrenta el chavismo, complicando aún más la relación con un Trump que afirma que la presidenta «tiene miedo» a los grupos del narcotráfico.
Esta tensión ya ha tenido repercusiones directas. El Senado suspendió la discusión para autorizar el ingreso de tropas de fuerzas especiales de Estados Unidos, los Navy SEALs, destinadas a ejercicios de adiestramiento.
Ante este freno a la cooperación castrense, Ricardo Monreal expresó su desacuerdo, señalando que no veía la necesidad de suspender ejercicios militares ya programados y abogando por mantener la agenda de adiestramiento a pesar de la coyuntura diplomática y la condena a la invasión en Venezuela.
Mientras Sheinbaum agradece el respaldo contundente de su predecesor y recalca que el pueblo se mantiene unido, el país se encamina a la revisión del Tratado de Libre Comercio. La soberanía se ha convertido en el escudo del gobierno, pero el aislamiento ideológico frente al principal socio comercial es una apuesta de alto riesgo.
México parece estar eligiendo el camino de un “caudillismo defensivo”, donde la figura del tabasqueño se mantiene como línea de defensa ante el avance de las presiones de Donald Trump.
