CARTA ABIERTA
El ambiente político de Tabasco se ha visto alterado por una versión que, aunque para muchos parece un “sueño guajiro”, ha comenzado a reconfigurar las expectativas sucesorias en el estado.
Según reveló desde fines de diciembre el periodista Mario Maldonado en su columna de El Universal, existe un plan para que Andrés Manuel López Beltrán (“Andy”) abandone su cargo en la Secretaría de Organización de Morena a inicios de este año para buscar refugio en su tierra natal.
La ruta trazada: obtener una diputación local en 2027, saltar a la gubernatura de Tabasco en 2030 y, finalmente, aspirar a la Presidencia de la República en 2036. Este movimiento respondería a una recomendación directa de su padre, quien le habría sugerido ”volver al origen” para construir territorio, emulando el camino que el propio Peje recorrió antes de llegar a Palacio Nacional.
Como dice aquel dicho: “si el río suena es porque agua lleva”. Para muchos analistas, el regreso de Andy a Tabasco sería en realidad un retroceso en su carrera política y cometería el error de hacerle sombra al gobernador Javier May.
Esta situación no luce adecuada para la estabilidad política local, a menos que se cumpla la teoría de que May sea llamado a formar parte del gabinete de Claudia Sheinbaum. Este escenario dejaría la administración estatal en manos de un gobernador interino de bajo perfil que podría apoyar el proyecto de López Beltrán de una forma más abierta y sin ocultarlo.
El supuesto “autoexilio” también se lee como una consecuencia del desgaste político tras los cuestionables resultados electorales de Morena en Durango y Veracruz en 2025, sumado a diversos escándalos personales. Su salida permitiría a la presidenta Sheinbaum concentrar un mayor control político sobre la estructura del partido.
El reacomodo incluiría la salida de Adán Augusto de la coordinación del Senado, quien presuntamente ya habría pactado con la presidenta su partida hacia una embajada en Europa (Portugal o Francia), dejando la operación política en manos de Ignacio Mier.
A pesar de la fuerza de estas versiones, dos “pesos pesados” de Morena en Tabasco han salido a contener el rumor. Daniel Casasús Ruz, titular de SOTOP y amigo cercano de Andy, calificó estas versiones como ”pura grilla”. Por su parte, el coordinador de la bancada morenista, Jorge Bracamonte, desestimó la información asegurando que Andy sigue activo en sus funciones nacionales y que no hay sustento para su supuesta campaña en 2027.
No obstante, voces críticas advierten que el desembarco de Andy podría ser una “catástrofe” para Tabasco, pues consideran que su presencia traería consigo sombras de corrupción y el empoderamiento de grupos ligados a intereses que podrían desestabilizar la gestión de Javier May.
Aunque la teoría del periodista Mario Maldonado pueda sonar prematura, algo está ya a la vista: la sola mención del regreso de Andy ha alborotado el gallinero local.
: LA RÚBRICA
El espectáculo que ofrece Erubiel Alonso en Villahermosa raya en el delirio. Resulta cómico ver a un diputado federal del PRI más preocupado por las bondades de un Tesla que por la parálisis que vive su partido. ¿En qué momento un representante popular decidió convertirse en promotor de ventas? Se le observa extasiado, con las manos fuera del volante, mientras el vehículo avanza por la ciudad. Esa escena define a la perfección su presente: un político que viaja en piloto automático, desconectado de la realidad de los tabasqueños. Resulta ofensivo que dedique tiempo a presumir juguetes tecnológicos bajo la excusa de buscar ventajas competitivas para sus clientes particulares (esa confusión entre el negocio propio y la oficina pública es alarmante). El priismo languidece entre figuras que prefieren ser «influencers» del lujo. ¿Habrá alguien que le recuerde su verdadera labor? La seriedad se esfumó entre sensores y baterías eléctricas. Pobre PRI, condenado a la intrascendencia por bufones que encuentran más placer en un coche que en el servicio a su gente. La frivolidad ha tomado el mando; el ridículo es total… Las cifras de la Fiscalía General del Estado exponen que las denuncias por maltrato animal subieron un 70% en tres años. Ante este escenario de violencia cotidiana, surge la propuesta de Gilda Ruiz para instalar una escultura (obra de Román Barrales) que encare al transeúnte con su propia indiferencia. En esta idea destaca el acierto de la alcaldesa Yolanda Osuna al facilitar un espacio en el Ayuntamiento de Centro para este bronce, apoyando la voluntad para elevar un símbolo que denuncie el abandono y maltrato. Esta alianza entre el activismo y la autoridad carece de pretensiones personales; busca civilidad. Tabasco da así un paso al frente en ese propósito.
