Tiempo de Política
Después de la llamada telefónica de este lunes entre la presidenta Claudia Sheinbaum y Donald Trump se confirma la tercera teoría del motivo del secuestro de Nicolás Maduro en Venezuela, donde no encaja el caso mexicano en los intereses de EU: apoderarse del oro y la plata del alto Orinoco y alejar a China del control del petróleo de ese país sudamericano.
Como Estados Unidos no va a combatir a sus propios carteles que distribuyen la droga en su territorio, ni al monstruoso y millonario lavado del dinero producto de la venta callejera de los estupefacientes, había entonces que tomar en cuenta la hipócrita amenaza del presidente Donald Trump, de que sí lo haría con las organizaciones mexicanas: “Vamos a empezar ahora a atacar por tierra a los cárteles. Los cárteles están controlando México”, que ya habría quedado desactivada de acuerdo con el resultado de la llamada Sheinbaum-Trump
Los objetivos que sobreviven de su agenda son controlar la mayor reserva de hidrcarburos del mundo en Venezuela (concretado); la caida de Cuba por estrategia territorial en el Caribe y la compra o invasión de Groelandia, tambien como base territorial contra Rusia y china, por el control de esa ruta comercial y la explotación de los minerales en la isla más grande del mundo que preven en 1940 se descongelará gran parte de su territorio por el calentamiento global..
Luego entonces, este lunes Sheinbaum dijo que volvió a rechazar la participación de fuerzas de EU para aniquilar los carteles mexicanos, que junto con otros suministros de drogas al territorio del vecino país, producen 300 mil muertes al año.
En el casoVenezuela EU reconoció que no existe el Cartel de los Soles que presuntamente lideraba el despuesto Nicolás Maduro y que el verdadero fin fue controlar la produccción petrolera y explotar los minerales.
Como para los EU todo es negocio, en nuestra relación binacional económica con una balanza comercial muy favorable a México durante 2025, debe tomarse en cuenta que está en extinción el negocio de la venta de gasolina de las refinerías de Texas a nuestro territorio. De acuerdo con lo dicho por la presidenta hace una semana, el país ya produce localmente el 80 por ciento de la demanda nacional, es decir, solo se importa el 20 por ciento de los combustibles que se consumen en la República Mexicana.
Esto significa que se cumplió el objetivo inicial planteado en 2019 por el expresidente Andrés Manuel López Obrador de revertir esa tendencia, pues al comienzo de su mandato se importaba el 80 por ciento, con un costo de casi 20 mil millones de dolares anuales.
Eso se logró con la modernización de las seis viejas refinerías, la compra de Deerk Park en Texas y la construcción (después de 40 años) de la refinería Olmeca en Paraíso, Tabasco. El 20 por ciento de importación actual, debe eliminarse con la conversión de las dos plantas coquizadoras de Tula y Salina Cruz, aún no concluidas por PEMEX, que transformarán el contaminante combustible del combustóleo en gasolina, para lograr la plena soberanía energética nacional, incluidos el diésel y la turbosina.
En este proceso en el sexenio pasado, jugó un papel muy importante el dos veces presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados, el tabasqueño Manuel Rodríguez González, al impulsar iniciativas y cabildear el monto presupuestal para los proyectos energéticos prioritarios, especialmente la compra de la planta texana y la construcción de la nueva refinería.
En este marco de dependencia comercial y energética aún con el gas de EU, si bien el Senado de los EU dictaminó que Trump no podrá ordenar nuevas invasiones, sin el permiso de ese cuerpo legislativo, seguida de la carta de 75 miembros de la Cámara de Representantes, habrá que tomar en serio su afirmación ante periodistas del New Yortk Times sobre si existían límites a su poder: “Sí, hay una cosa. Mi propia moralidad. Mi propia mente. Es lo único que puede detenerme”. Su remate revive al EU de la época de las 13 colonias que se expandieron del Atlántico al Pacífico y de Canadá hasta el Río Bravo, arrebatando a México 2 millones 400 mil kilómetros cuadrados: “No necesito el derecho internacional”. Esa es la verdadera cara del presidente neocolonial versión 2.0, con su Doctrina «Donroe».
Nuestro vecino del norte, llamado el “Agente naranja”, cumple cabalmente con la definición de Artur Schopenhauer: “El origen de toda guerra es el apetito de robo”
TIEMPO FUERA.- Después de la humillación a la Premio Nobel de la Paz María Corina Machado y el excandidato presidencial de Venezuela Edmundo González, desechados por los EU para hacerse cargo de ese país, “porque no lo controlan” y a quien lo que menos le interesa de los venezolanos son su democracia y la libertad, las voces opositoras de México están muy calladitas y, como las de sus afines sudamericanas, decepcionadas. Lo que no pueden conseguir adentro, no lo obtendrán en Washington, donde no hay amigos, solo intereses.
