BENDECIDO DÍA. NO SE DEBE CONFUNDIR LA EDUCACIÓN CON LA SUMISIÓN. ¡OJO, MUCHO OJO!
Los árboles son vida para todos los habitantes de este planeta
EL ANTÍDOTO
Dicen que las sinvergüenzadas y los errores no tienen género, y es verdad. Sin embargo, actualmente algunas funcionarias públicas han utilizado una ley que las protege; y ¡pobre de aquel mortal masculino que las denuncie o les haga alguna observación (incluyendo a periodistas)!, porque de manera inmediata lo acusan de misógino o de violencia política de género, lo que deriva en demandas y escándalos mediáticos. Están confundiendo la magnesia con la gimnasia.
NO ES AGRESIÓN, ES FISCALIZACIÓN
La señora Andrea Mendoza, entrevistada por este medio, dijo que el hecho de pedir una explicación sobre el manejo del erario o el desempeño de una mujer dentro de la administración pública no significa agresión o violencia política. Al contrario: es exigir información, algo que por derecho le pertenece a cualquier persona, ya sea servidor público o ciudadano; el sexo es indistinto.
EL QUE SE LLEVA, SE AGUANTA
Este popular refrán aplica a todas las personas, de cualquier género, que se inmiscuyen en la política y se comprometen a trabajar a favor de la gente que las llevó al poder mediante su sufragio. Por lo tanto, tienen la obligación de informar sobre sus acciones. En ambos casos debe existir educación, respeto y pruebas pertinentes.
TAMBIÉN EXISTE UNA LEY CONTRA LA VIOLENCIA MASCULINA
La gente debe saber que también existe una ley contra la violencia hacia el género masculino, pero esta se encuentra relegada; ningún hombre la utiliza. En ningún caso la ley debe ser motivo para evadir las responsabilidades que conlleva prestar un servicio en cualquier dependencia de gobierno, Cámara de Diputados o de Senadores, donde más se dan estos casos. Para concluir, la señora Mendoza mencionó que debe seguir prevaleciendo el respeto y la protección a la mujer de cualquier clase social, profesión o trabajo.
Así que… usted dirá.
