CARTAS A MI TIERRA
25 AÑOS DEL SIGLO XXI
Transición institucional del fomento económico
2000-2025
TABASCO
Las grandes expectativas
Estimados paisanos:
Es un gran desafío para mí como actor político poner en contexto y traducirles la lectura que tengo de la historia económica de Tabasco desde antes de este período a la fecha, lo intento con el propósito de desarrollar una conciencia para el cambio que nuestro estado necesita, por lo que considero que es obligado tomarse en serio lo que esta revisión nos está queriendo decir si queremos que las cosas cambien.
El ciclo 2000-2025 en Tabasco lo interpreto como la historia de un estado que intentó «sembrar el petróleo» dos veces y «falló».
Interpretar este «ciclo económico perdido» implica reconocer un periodo donde el crecimiento económico solo se dio por la minería petrolera, pero para el resto de las actividades económicas se estancó o retrocedió, anulando el progreso de años previos. No fue solo una recesión temporal, sino una ruptura en la trayectoria del desarrollo del estado.
Desde el enfoque institucional que es mi propósito, trataré de explicárselos en 3 cartas, (I) Las grandes expectativas, que es esta, la (II) El desmantelamiento institucional que implica a la Secretaría de Fomento Económico y sus instrumentos financieros y de apoyo y la (III) El Ciclo perdido como tal.
Cuando terminen de leerlas les tocará evaluar el papel que jugaron los diversos liderazgos políticos, empresariales y sociales y los responsables gubernamentales del andamiaje institucional de fomento y financiamiento de Tabasco en ese período.
Esta es una historia de no creer.
De como todo lo que imaginamos o aspiramos a fines del siglo XX se fueron derrumbando al paso de los primeros 25 años del siglo XXI.
Realmente es increíble.
Durante las últimas décadas del siglo XX, las expectativas económicas de Tabasco para el nuevo milenio estaban profundamente marcadas por el «boom» petrolero, se esperaba que el estado no solo extrajera crudo, sino que desarrollara una industria petroquímica secundaria robusta que generara empleos de alta especialización y que transitáramos hacia un modelo de apertura comercial.
Tabasco se proyectaba como «Un Nodo Logístico Estratégico» de México, convirtiéndolo en el centro logístico y comercial del sureste mexicano, sirviendo de puente entre el centro del país y Centroamérica.
Con la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994, las expectativas eran integrarnos a norteamérica y a la globalización, atrayendo la inversión extranjera no petrolera aprovechando la posición estratégica del estado en el Golfo de México gracias a sus puertos, el de Dos Bocas como enclave estratégico de Pemex y símbolo de la modernidad industrial y el de Frontera recuperando “su época dorada”.
Se esperaba que el estado dejaría de ser solo un productor de petróleo para convertirse en un centro de comercio internacional, en un destino líder en ecoturismo y turismo arqueológico (Ruta Maya y Olmeca) y agroindustria tecnificada.
Se visualizaba a Villahermosa como la «Capital Energética de Latinoamérica», que se transformara en un centro financiero y de servicios del sureste, proyectando que la zona de Tabasco 2000 se extendiera con edificios inteligentes, hoteles de lujo y un recinto de convenciones que atrajera congresos internacionales.
¿Qué pasó con el crecimiento económico?
La tendencia del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de Tabasco en los últimos 20 años (aproximadamente 2005-2025) ha sido volátil y ha seguido fuertemente ligada a este sector.
Es tanta todavía nuestra dependencia de la economía petrolera que como le va en sus diversos períodos no va a nosotros, como el de Crecimiento Elevado (2003-2014), de Desaceleración (2015-2019), por la caída en los precios internacionales del petróleo que afectó severamente a la economía estatal y de recuperación recientemente (2020-2023) debido a las inversiones importantes en el sector energético como la Refinería Olmeca y proyectos federales.
Pero al irse estas inversiones entramos a un período de mucha volatilidad desplomándose la economía petrolera llevándose consigo el PIB de Tabasco al terreno negativo y a la contracción económica, convirtiéndose junto con el sector de la construcción en nuestros principales lastres.
¿Y cómo nos ha ido con la Inversión Extranjera Directa (IED)?
La misma vocación energética del estado ha atraído una cifra significativa de capital extranjero, desde enero de 1999 hasta diciembre de 2024. Esta se ha concentrado en la extracción de petróleo y el gas, así como a servicios relacionados a la industria petrolera. El sector energético es el motor indiscutible en su atracción, pero su flujo es muy volátil por lo sensible que es a los ciclos de los proyectos energéticos.
Mientras que el capital extranjero se concentró en la extracción, el capital nacional en Tabasco se ha enfocado más hacia el soporte y el consumo en servicios petroleros, así como por razones logísticas y demográficas en pequeños parques industriales y servicios de transporte, en Centros de Distribución (CEDIS), cadenas de supermercados y plazas comerciales, en el desarrollo inmobiliario de viviendas y zonas residenciales y en la agroindustria.
Las preguntas obligadas.
¿Qué hicieron las instituciones de fomento económico para diversificar a nuestra economía?
¿Porqué no le dieron un impulso decidido a la inversión privada sostenida y diversificada que constituye el porcentaje más alto de la inversión y a la pública que juega un rol complementario en infraestructura estratégica, a sabiendas de que de no hacerlo así podíamos quedar atrapados en un estancamiento prolongado a como fue?
Pese a nuestras expectativas de diversificar nuestra economía para sacudirnos de la alta dependencia de la minería petrolera, esta no fue posible.
Faltó la visión, el liderazgo y la voluntad política para un cambio de fondo en la conducción económica del estado.
Lamentablemente fallaron.
