Tiempo de Política
Para sumarla a la crítica y larga lista de soberanías perdidas y/o inconclusas, el martes la presidenta Claudia Sheinbaum actualizó el grado de dependencia de México en materia de gas.
Importamos el 75% del energético que se consume en el país.
El gas es fundamental para el consumo doméstico, la industria y para una modalidad en la generación de electricidad denominada de ciclo combinado.
El entonces presidente Andrés Manuel López Obrador se propuso recuperar varias soberanías.
La energética al inicio de su mandato, se ubicaba en 80% de importación de combustibles, gasolinas, diésel y turbosina.
Hace unas semanas se informó que se logró revertir esa cifra: se importa 20% y México produce el 80% con la modernización de sus seis viejas refinerías, la compra de Deer Park en Texas y la construcción de la Olmeca en Paraíso, Tabasco.
Queda pendiente la relativa al gas para hablar de terminar con la dependencia energética con el extranjero.
Igualmente, quedan otras más:
En alimentos se buscó avanzar en la soberanía con el programa Sembrando Vida y la distribución gratuita de urea a campedinos con la reactivación de su producción por Pemex.
En maíz blanco ya es mínimo lo que se importa, pero en maíz amarillo y otros granos en 2025 se rompió récord de compra en el extranjero con 50 millones de toneladas.
Esta otra soberanía también está coja.
En el tema comercial, durante 2025 se tuvo una balanza favorable con los Estados Unidos a los que les vendimos productos por 650 mil millones de dólares.
Sin embargo, esa cifra significa la concentración del 85 por ciento de nuestras exportaciones.
Se suma a las soberanías cojas que tiene el país.
La energética, la alimentaria y la comercial, son rubros críticos de seguridad nacional que tienen en grave comun denominador:
Tienen su dependencia con un solo país, los Estados Unidos, por la falta de diversificación de mercados y proveedores.
Un conflicto de alta envergadura con el vecino país del norte, nos regresaría a décadas de subdesarrollo.
Solo tendría el vecino país que cerrarnos la llave del gas, encarecernos los granos y terminar con el tratado de libre comercio.
Sin olvidar que nuestros paisanos nos enviaron el año pasado 60 mil millones de dólares, un billón de pesos, similar al monto de todos los programas sociales.
TIEMPO FUERA.- La presidenta Sheinbaum tiene que avanzar en la recuperación de la soberanía con sus muchas caras, junto con el combate a la inseguridad, más que andar pidiendo al presidente de otro país que un grupo musical amplíe sus conciertos en México. El grito patriótico de cada 15 de septiembre, debe estar respaldado en los hechos.
