CARTA ABIERTA
El tabasqueño sigue generando reacciones en el centro neurálgico del poder. Lejos de un retiro silencioso, su actividad posterior a su renuncia a la Coordinación en el Senado ha desatado reacciones internas evidenciando que su capacidad de operación sigue vigente, desafiando incluso los tiempos de la dirigencia nacional.
Uno de los focos de mayor tensión ha sido su “destape” de la senadora Andrea Chávez para la gubernatura de Chihuahua en 2027. Este movimiento, calificado como prematuro, provocó la reacción inmediata de Cruz Pérez Cuéllar, alcalde de Ciudad Juárez, quien afirmó tajantemente que en su estado mandan los chihuahuenses y no “un senador de afuera”.
Esta pugna impacta la estrategia que el CEN busca consolidar en esa entidad gobernada por el PAN. Además, en la entidad norteña también orbitan los intereses de la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, lo que complica el tablero electoral.
A este escenario se suma el escándalo del salón de belleza VIP en el recinto legislativo, supuestamente gestionado por Andrea Chávez. Mientras la presidenta de la Cámara, Laura Itzel Castillo, intentó minimizar el hecho, el priista Alejandro Moreno aprovechó para cuestionar el uso de recursos públicos, tratando de involucrar, indirectamente, a Adán.
La percepción en el equipo de Adán Augusto es que fue Palacio Nacional el origen de la filtración. En este entorno de desconfianza, asesores como Abraham Mendieta han sugerido a la senadora Chávez un desmarque total del exgobernador para evitar un hundimiento político.
La inquietud a su figura se extiende a la Ciudad de México. Según medios electrónicos, la dirigente Luisa María Alcalde ha buscado bloquear su desembarco operativo en la capital, sugiriendo enviarlo a Michoacán, entidad intervenida tras el crimen de Carlos Manzo. A este veto se sumarían la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quienes ven con recelo sus movimientos.
Incluso se menciona que Brugada mantiene a Juan Pablo De Botton en Finanzas por acuerdos directos con Palenque y no con Andy López Beltrán, con quien se vinculó a Adán Augusto como posible coordinador de campaña. Al respecto, el tabasqueño negó tal rol, atribuyendo el rumor a la “imaginación retorcida” de Roberto Madrazo.
El supuesto distanciamiento con la presidencia es otro rumor sembrado por sus adversarios. Y es que el propio tabasqueño reconoció que no comunicó su salida de la coordinación a Claudia Sheinbaum, sino a Rosa Icela Rodríguez. Esta falta de interlocución directa, sumada a las sospechas de una guerra sucia por parte de la senadora María Guadalupe Chavira (suplente de Citlalli Hernández), refuerza la imagen de un actor que sigue poniendo nerviosa a la élite guinda.
Su influencia, apuntalada desde Palenque, está muy lejos de haberse extinguido con su renuncia parlamentaria.
