Bendecido día. Recuerde que con la vara que mide será medido, así que vigile su comportamiento.
Regale un hogar a millones de seres vivos sembrando un árbol
EL ANTÍDOTO
Cuántas demandas y problemas podrían evitar los negocios si sus gerentes o encargados tuvieran el tiento y la capacidad para contestar de manera adecuada a los clientes y atender sus quejas de manera inmediata, sin responder el famoso: «Hágale como quiera, está en su derecho».
ESTÁN PARA CONCILIAR, NO PARA CONFLICTUAR
La mayoría de los gerentes y encargados de diversos negocios no están capacitados para desarrollar este tipo de encomiendas; son arrogantes y prepotentes, no tienen educación y es un problema hablar con ellos debido a que siempre están ocupados o, de plano, no tienen ganas de atender, ignorando que están para conciliar y no para conflictuar.
LOS EMPLEADOS SON IGUALES
Dicen que como es la mano, es la tras, y no hace falta más que ver al empleado con la cara adusta y malas maneras para atender; no se les puede hacer un señalamiento o petición porque se molestan, amén de querer vender la mercancía como a ellos se les pega la gana.
NO SE TRATA DE QUITARLES EL EMPLEO
Los clientes van a comprar un servicio, no a buscar pleitos gratuitos y mucho menos a pretender que les quiten el trabajo; lo que piden es ser atendidos con dignidad y respeto, sobre todo las personas de la tercera edad, a quienes tratan como piñatas.
NO LOS CAPACITAN
Todo hace suponer que un gran número de empleados no reciben cursos de capacitación y que los contratan al vapor por la creciente demanda. Las empresas deben capacitarlos y así evitar perder al cliente, porque muchos no dicen nada, pero ya no regresan. Así que… usted dirá.
