CÁBALA
Si bien la caída de Nemesio Oseguera Cervantes ha generado infinidad de rutas por las que deberá transitar el nuevo panorama del narcotráfico en México, la experiencia que proporciona la historia inmediata tras la caída del “Chapo” Gúzman y del “Mayo Zambada” en Sinaloa, visualiza una nueva fase de incertidumbre para el país en materia de seguridad.
El “Efecto Colombia” no es nuevo, aún con toda la estrategia de seguridad desplegada por las fuerzas federales y desde luego las lecturas sobre la influencia del Presidente Donald Trump en este tipo de acciones.
Una constante que se ha repetido desde la muerte de Pablo Escobar en Centroamérica, es la fragmentación de los grupos de poder a células criminales. La caída del cartel de Medellín, generó un poderío momentáneo del cartel de Cali; escenario similar al poder desplegado por “El Mencho” en las plazas que dejó vacantes sus iguales del cártel de Sinaloa, hasta su derrumbe del domingo pasado.
México en su caso, pasa en estos momentos pues por la desaparición de los grandes capos, para pasar a la fragmentación de bandas regionales, con los riesgos que representan la reagrupación de los dos grupos que aún se mantienen vigentes en cuanto a la producción de Fentanilo con todo y sus células de extensión: “Cárteles Unidos” y la llamada “Familia Michoacana”.
En el caso de Tabasco por ejemplo, la posibilidad de reorganización de la famosa “Barredora” -con nuevos rostros-, contra el ala radical del CJNG, dará dolores de cabeza al régimen en esta franja el Golfo de México.
La disputa que se avecina desde luego, será por el control de los llamados “corredores” o rutas del Fentanilo, sin dejar a un lado el riesgo interno en el país, por el desplazamiento y venta de toda la droga que no logre pasar, con efectos directos en la juventud mexicana.
En términos de “cooperación internacional”, desde luego los “momios” le son favorables en estos momentos más al gobierno norteamericano que al azteca, sin dejar a un lado que la 4T, entrega al más sanguinario de sus capos – como para Colombia fue Pablo Escobar- muerto.
Esperando la mayoría de los mexicanos entretanto, que la crisis del miedo y la incertidumbre, no tome carta de residencia todo el 2026.
Veremos.
Kybalión.- Una vez más, tal como la comentamos en anteriores entregas y en este mismo espacio, la figura central del “Factor Mencho” es el “super policía” Omar García Harfuch.
Presidenciable ya es…y se abre a distancia de sus mas cercanos corredores: Marcelo Ebrard y Andy López Beltrán.
Por cierto, corre en radio pasillo, la petición del Secretario de Seguridad Federal, para recuperar entre sus activos al Fiscal General del Estado Oscar Tonatiuh Vázquez Landeros, a quien hace varios años le encomendó la limpia de malosos en las alcaldías de Venustiano Carranza, Gustavo A. Madero e Iztapalapa, cuando el super policía fue jefe de seguridad de la jefa Sheinbaum en la Ciudad de México.
Va mujer al relevo…dicen…
