Tiempo de Política
La Reforma Electoral es uno de los 100 puntos ofrecidos en la campaña por la entonces candidata presidencial Claudia Sheinbaum Pardo.
En ese tren se subieron los tres partidos que integran la llamada Cuarta Transformación: el ancla Morena y sus aleros, los partidos del Trabajo y Verde Ecologista de México. Ganaron la presidencia con la morenista y los aliados importantes cargos electorales como la gubernatura de San Luis Potosí para el Verde y puestos de elección popular para los petistas con candidatos prestados por Morena como el ahora senador Gerardo Fernández Noroña y otros en las diputaciones federales. Había que sumar la mayoría calificada que permitió las reformas constitucionales.
Llegó la hora de cumplir con el compromiso de la Reforma Electoral y los aliados se bajaron en la primera parada de la 4T, porque se dieron cuenta que les conviene la alianza que camuflajea su débil presencia en las urnas, no la que pone a prueba su real capacidad de convocatoria ciudadana.
Los gerentes del PT y PVEM no están dispuestos a ir a las calles a conseguir el voto y perder el privilegio por la vía plurinominal de otorgarse y destinar senadurías, diputaciones federales, locales a sus allegados de grupo.
En ese trance está la Reforma Electoral que no pasará sin la mayoría calificada que sumaban Morena, PT y PVEM.
La Reforma plantea principalmente:
La reducción de 126 a 96 senadores.
-La disminución de un 25 por ciento de presupuesto para el INE, los órganos electorales estatales y a los partidos políticos.
-La eliminación de la lista de legisladores plurinominales que decidían los partidos. Ahora todos los aspirantes a diputados y senadores deben realizar campaña electoral.
Una mayor fiscalización para evitar dinero ilícito en las campañas.
-El voto de mexicanos en el extranjero para ocho diputados federales
Sin embargo, Los partidos aliados en liquidación, PT y PVEM, y los de oposición, PRI, PAN, y MC (el PRD perdió su registro nacional en la elección del 2024) están en contra por la pérdida de esos privilegios,
Esos institutos políticos se han convertido en franquicias, en gerencias y sus dirigentes en la práctica son dueños abiertos o simulados:
-La familia González del PVEM; Alberto Anaya del PT; Dante Delgado Rannauro de MC, y el aspirante a cacique del PRI, Alejandro Moreno.
Para ellos los partidos son el fin, su negocio particular, familiar, no el medio para un sistema de partidos democrático, que argumentan desparecerá con la Reforma Electoral propuesta por la presidenta Sheinbaum Pardo.
Y mientras todos los ojos están en la mira de los dos partidos aliados de Morena, se mantiene oculto o de muy bajo perfil de las mesas de análisis un daño colateral de limpiar la casa: de alejar del morenismo a los políticos impresentables que en su momento fueron “males necesarios” y que pretenden seguir poniendo condiciones para su participación dentro de la 4T.
Ejemplos sobran: Los Salgado Macedonio en Guerrero; los Monreal Ávila en Zacatecas; Los Yunes en Veracruz; los López Hernández en Tabasco, etc., Etc.
TIEMPO FUERA.- ¿En un frente opositor en quiebra, entre PAN y PRI, un desaparecido PRD, con un individualista MC, tendrán espacio los exaliados morenistas PT y PVEM?
TIEMPO EXTRA.- Este 4 de marzo el PRI cumplió 97 años, con un solo diputado de mayoría de los 300 distritos. A su dirigente estatal, Miguel Barrueta se le olvidó que el también llamado tricolor lo es, porque durante ese casi centenario ha utilizado los colores de la bandera nacional y demandó a Morena (con mucha razón, por cierto) de utilizar el color guinda en las placas para vehículos. El chiste se cuenta solo.
