Ciudad de México.– La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó el avance de la reforma electoral al enviar formalmente la iniciativa al Congreso el 4 de marzo, con recepción y trámite intensos reportados el jueves 5.
Juan Ramiro Robledo, enlace legislativo de la Secretaría de Gobernación, entregó el paquete que modifica 11 artículos constitucionales, incluyendo recortes al financiamiento de partidos, reducción de senadurías de 128 a 96 y ajustes al gasto del INE. Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, turnó el proyecto a las comisiones de Puntos Constitucionales y Reforma Político-Electoral para dictamen acelerado. Ricardo Monreal Ávila, líder de la Jucopo y coordinador de Morena, convocó una reunión extraordinaria con coordinadores parlamentarios para alinear la estrategia legislativa rumbo a un posible debate en pleno.
En la sesión participaron Elías Lixa (PAN), Ivonne Ortega Pacheco (Movimiento Ciudadano), Reginaldo Sandoval (PT), Carlos Puente (PVEM) y Rubén Moreira Valdez (PRI), quienes delinearon posiciones polarizadas: Morena y aliados empujan cambios como eliminar el PREP y revisar la integración del Congreso, mientras la oposición denuncia riesgos a la autonomía electoral. Pablo Gómez, ex presidente de la comisión presidencial de consulta, respaldó previamente la propuesta.
Críticos como el senador Luis Armando Melgar (PVEM), Federico Döring (PAN) y Carolina Viggiano (PRI) cuestionaron el proceso en foros del día, y consejeros del INE —Dania Ravel, Claudia Zavala y Arturo Castillo— alertaron sobre vulnerabilidades en listas nominales y padrón electoral.
Sheinbaum anticipó un «plan B» vía leyes secundarias si falla la ruta constitucional, ante el bloque opositor de PAN, PRI, MC y disidentes.
El debate se perfila tenso, con cabildeo clave en las próximas horas para evitar un fracaso legislativo en materia electoral.
