Una tabasqueña en el olvido. Primera defensora del feminismo en México
Corría el año 1853, en una bella hacienda de Teapa, Tabasco, nacía la tercera de al menos ocho hijos del matrimonio Correa Zapata, a quien llamarían Dolores, esta niña estaba destinada para grandes cosas, su historia no miente, aunque en su bello estado y municipio, sólo sea recordada por la escuela que lleva su nombre…Dolores Correa Zapata tuvo una infancia algo similar a la de cualquier menor de la época de los mil ochocientos, sin embargo, su familia se vio obligada a huir de su tierra natal y refugiarse en Cuba, eso alrededor del año 1858, cuando su padre fue perseguido por sus ideas liberales…El padre buscó refugio en la isla, mientras que a la familia, compuesta por María de Jesús Zapata Roig, la madre y sus ocho vástagos, las envió a la ciudad de Mérida en el estado de Yucatán, donde radicaba la familia del jefe de la familia, los Correa Zavala… Al concluir el destierro del que fue objeto Juan Correa Torres, como ya señalamos, de origen yucateco, éste en unión de su familia retornó a San Juan Bautista, hoy Villahermosa, en la capital del estado de Tabasco… “Lolita” como era conocida nuestra heroína, junto a su madre, fundó el Colegio María, anexo al Instituto Ocampo, dirigido por don Juan, ambos planteles los primeros en impartir educación laica en forma particular…Arropada por los ideales del padre, Dolores y sus hermanos crecieron con claros ideales progresistas y liberales, que los llevó a buscar nuevos horizontes en la capital del país, al considerar que su tarea estaba concluida en la entidad y ya no satisfacía sus pretensiones futuras…Alberto Correa Zapata, uno de los hermanos mayores, fue de los primeros en viajar a la ciudad de México, donde ocupó diversos cargos en el servicio público, todos ellos relacionados a la materia educativa, después de una fructífera estadía en la capital, retornó a Tabasco para ocupar, entre otros cargos, el de secretario general de gobierno y jefe de Hacienda, para posteriormente regresar a ocupar la Dirección General de la Enseñanza Normal, a invitación de Justo Sierra…Con el respaldo de Alberto, en 1884 se mudó a la ciudad de México, donde después de una larga preparación y con los conocimientos previos de su experiencia como docente en el Colegio María, presentó examen profesional en la escuela Nacional Secundaria de Niñas, fundada en 1867 en el gobierno de Benito Juárez, obteniendo así el grado de profesora de instrucción primaria, convirtiéndose en una de las primeras mujeres en obtener ese título…Desde el primer momento en que se convirtió en docente, labor sea dicho de paso, cuasi impuesta para las mujeres, pues se consideraba a las otras disciplinas académicas y científicas exclusivas para varones, Correa Zapata destinó todos sus esfuerzos para reconvertir esa visión “machista”, aunque en esa época era más bien considerada como “clasista”…Su posición ante el embate de los hombres de ciencia de la época, la llevó a ser considerada como “hermafrodita social”, es decir; una proscrita de las letras, pues a través de su poesía retrataba el grado retrógrado de sus “compañeros”, sin embargo, eso no amilanó a nuestro personaje, más bien la acicato para redoblar esfuerzo en favor de la féminas…Tal vez la actuación de la otrora “Lolita”, hoy convertida en la maestra Dolores Correa Zapata, podría no tener relevancia, a no ser que estamos hablando de la época de mil ochocientos, en donde estar en contra de las reglas sociales impuestas, era prácticamente un suicidio político y social…Esa época fue de arduo trabajo, Dolores sumó vasta experiencia en todas las disciplinas académicas y científicas, además se sumergió en el “mar de las letras”, específicamente en la poesía, publicando sus composiciones en diarios y revistas de la gran capital, desafiando así la inercia impuesta por los intelectuales del momento, quienes aceptaban a la poetisa, pero por lo bajo remarcaban su “indisciplina” al pretender emancipar a las mujeres…Por su labor en favor de las féminas, remarcando que eran los años ochocientos, en 1899 fue elegida por las autoridades educativas para realizar un viaje a Berlín, en Alemania, con el objetivo de estudiar las características y el funcionamiento de las instituciones del país teutón…De esa experiencia vivida en Alemania, Correa Zapata, amplió su visión en el quehacer docente, remarcando el papel que jugaba la mujer en el desarrollo de las sociedades modernas…Para detener su crecimiento en el ámbito de las letras y la docencia, algunos grupúsculos de pseudos intelectuales, acusaban que ella obtenía favores por ser protegida de su hermano Alberto, quien había sido Director General de Enseñanza Normal en el Distrito Federal…A pesar de los ataques hacia su persona, Dolores mantuvo siempre su lucha y defensa hacia la mujer, se lamentaba que hubieran hombres considerados talentosos, que menospreciaran a la mujer que cultivaba las letras, enunciando con vehemencia que había que luchar en contra de los antiguos retrógradas, amantes de la crasa ignorancia femenina, alentando a las damas para que se convirtieran en “almas negras” y se despojaran de la ignorancia y de las injustas desigualdades…Como podemos observar en el pequeño boceto de la vida y obra de Dolores Correa Zapata, fue una mujer excepcional para la época que le tocó vivir, luchó, como lo muestra en su poesía y en sus publicaciones, en favor del feminismo con la pluma en ristre, sin necesidad de actos denigrantes, sin pintas ni gritos insultantes, su poesía fue un enorme grito silencioso, que a la vez acallaba las voces discordantes que en su contra se levantaban…Es una lástima que en Tabasco y en especial en Teapa, sólo se le recuerde porque una institución lleva su nombre, mientras que en el altiplano, tal vez porque allá desarrolló su obra, hayan celebrado sus cien años de fallecimiento en mayo del 2024 en todo lo alto; sirva pues éste pequeño trabajo para recordar a la primer feminista de México, que puso en alto el nombre de la patria, en una época en donde estar en contra del status quo era como lo señaló José María Iglesias, uno de los liberales más importante de ese tiempo, convertirse “en hermafrodita social”…Hasta la próxima.


