Tiempo de Política
Con la escalada de precios del petróleo y los combustibles a nivel mundial, por la guerra de Estados Unidos e Israel en contra de Irán, se ha menospreciado el avance en la recuperación de nuestra soberanía energética.
A la luz de la historia de los últimos 90 años, la nacionalización del petróleo en 1938 por Lázaro Cárdenas del Río dejó para la nación mexicana las ganancias de las exportación del crudo y junto con los combustibles producidos en el país (gasolinas, diesel y turbosina) se impulsó el desarrrollo con la naciente industrialización.
Durante décadas fuimos una economía petrolizada, dependiente de la riqueza energética arrebatada a las empresas transnacionales que ni pagaban bien a sus trabajadores ni aportaban impuestos justos.
En 2018 México importaba el 80 por ciento de los combustibles a las refinerías de Texas, con una absoluta dependencia de la soberanía energética, incluido el gas, que ahora mismo es del 75 por ciento. Un tema estratégico pendiente.
A las seis plantas nacionales deliberadamente les habían dejado de dar el mantenimiento y modernización respectiva, porque “era más barato importar los combustibles de las eficientes refinerías extranjeras. Costaba más que PEMEX produjera la demanda nacional”.
Ese 80 por ciento de combustible importado sumaba, en 2018, 19 mil millones de dólares al año. Es decir, casi los 20 mil millones que costó la construcción de la refinería Olmeca en Dos Bocas, Paraíso, en entredicho por su ubicación.
De acuerdo con lo dicho por el gobierno federal a principio de este año, la cifra ya se había invertido: Se produce el 80 por ciento de los combustibles y ya solo se importa el 20 por ciento, con la remodulación de las viejas seis refinerías, la compra de Deer Park ubicada en Texas y la construcción de la Olmeca, la primera en 40 años.
Por el bloqueo del estrecho de Ormuz y los bombardeos a las refinerías en Medio Oriente, Pemex informó que vendió este miércoles el barril de petróleo en 95.82 dólares.
De acuerdo con el Banco de México, el crudo nacional aumentó 78.7% o 42.20 dólares en lo que va del año.
Esta es una buena noticia para las finanzas nacionales, porque la cotización promedio anual del hidrocarburo está en 65.06, 10.16 por arriba de los 54.90 que el gobierno fijó para establecer la Ley de Ingresos de la Federación en 2026.
Por otro lado, los recurrentes gasolinazos antes del 2018, que disparaban la inflación año con año, hasta perder un 70 por ciento del poder adquisitivo de los salarios, se blindó con el acuerdo entre gobierno y gasolineros por los próximos seis meses. La gasolina magna se mantendrá en un máximo de 24 pesos.
A diferencia de lo que ocurre para los consumidores en Estados Unidos y en la mayoría de los países del mundo, con alzas superiores al 30 por ciento en los precios, con paralización de algunas actividades e inflación desenfrenada.
De continuar la importación del 80 por ciento de los combustibles, el precio de la gasolina en México rondaría ya los 30 pesos y podría llegar a los 40.
TIEMPO FUERA.- Lamentable el derrame e incendio en la refinería Olmeca de Paraíso.
Sea cual fuere la versión oficial después de la investigación, el hecho es el hecho con cinco víctimas por solo dos posibles causas: negligencia o fallas estructurales. ¿Cuál escogerá PEMEX, porque culpar a las lluvias es ofensivo para la inteligencia popular? Sería más creíble “un bombardeo equivocado proveniente del medio oriente, con destino a las refinerías texanas del odioso satanás”.


