Estimados paisanos:
No es un asunto menor los riesgos que corre la población de Paraíso, Tabasco con la puesta en marcha de la Refinería Olmeca de Dos Bocas que fue metida con calzador en esta bella zona, sin prever el establecimiento de un “área de amortiguamiento”, también conocida como “zona de salvaguarda o cinturón ecológico” que es vital para proteger a la población de riesgos industriales como explosiones, incendios o emisiones tóxicas.
Con una buena planeación se hubiera realizado un análisis de riesgos de procesos para determinar esta área, tomando en cuenta la radiación térmica, la sobrepresión a una explosión, la dispersión de tóxicos y la topografía del terreno.
En la práctica internacional, se suelen manejar rangos basados en el nivel de riesgo:
I. Zona Crítica (0 a 500 metros): Es el área inmediata fuera de la valla perimetral. Generalmente, es propiedad de la refinería y debe estar libre de cualquier asentamiento humano.
II. Zona de Amortiguamiento Primaria (500 metros a 1.5 km): Es el estándar mínimo recomendado para zonas residenciales. Esta distancia ayuda a mitigar el impacto de ondas expansivas leves y dispersión de gases pesados.
III. Zona de Alerta/Planificación (Hasta 3 o 5 km): En esta área se permite el desarrollo urbano, pero con restricciones estrictas de densidad poblacional y rutas de evacuación claramente definidas.
Por otra parte, hay herramientas especializadas para simular miles de escenarios.
¿Porqué importa esto para el área de amortiguación?
Porque la zona de seguridad se define tomando el «Peor Escenario Creíble».
Más allá de su importancia para el gobierno federal, sin duda su localización y construcción fue devastador para esta zona y los riesgos que representaría en el futuro ante los impactos meteorológicos por el cambio climático y los ambientales por la operación misma de la refinería.
Ahora su población vive con el “San Benito en la boca”, quejándose recurrentemente por la contaminación, pero no hay voluntad de escucha para ir por lo menos atendiendo con sensatez las demandas más apremiantes, como es el caso de las escuelas aledañas a las instalaciones que están pidiendo su reubicación (hasta que intervino la Presidente Claudia Sheinbaum Pardo).
El reciente siniestro del incendio que costó 5 vidas, nos vuelve a mandar una voz de alerta que se espera se escuche y se tomen las medidas necesarias para establecer un “área de amortiguamiento” para evitar un siniestro de mayores consecuencias.
Pese a todo, más vale tarde que nunca para hacerlo.



