CARTA ABIERTA
La propuesta de Claudia Sheinbaum para realizar la revocación de mandato junto con las elecciones intermedias de 2027 ha vuelto a sacudir la aparente unidad del bloque oficialista, esta vez en torno al plan B en materia electoral.
El Partido del Trabajo ha dejado de ser un aliado sumiso para poner en duda la viabilidad de este plan. Esta situación provocó que la sesión programada para el lunes en las comisiones del Senado fuera cancelada, con el fin de buscar un consenso que aún parece lejano.
Ricardo Monreal ha defendido la iniciativa, argumentando que no busca beneficiar al partido en el gobierno. El coordinador de los diputados enfatiza que unir las fechas permitiría un ahorro sustancial, reduciendo el costo por voto. Además, sostiene que una mayor participación ciudadana otorgaría una mayor legitimidad constitucional y un peso representativo al resultado, muy aparte de si la evaluación hacia el poder es positiva o negativa.
Por el contrario, los pesos pesados del PT, como Reginaldo Sandoval Flores y Benjamín Robles Montoya, ven peligros en esta propuesta. Sandoval califica la medida como un riesgo de Estado, sugiriendo que el país podría enfrentar una inestabilidad constante si el periodo presidencial se percibe como una campaña incesante de tres años para evitar la remoción. Esta inestabilidad, asegura, acortaría de facto el mandato presidencial.
Robles Montoya ha sido más punzante al alertar sobre la posible intervención de narcogobernadores en el proceso, que podrían utilizar recursos públicos y recurrir al fraude para influir en la elección y quedar bien con la presidencia. Para el PT, permitir la promoción presidencial el día de la jornada electoral inclinaría la balanza de manera injusta hacia Morena, instaurando un sistema de partido único en detrimento de las siglas minoritarias.
Ante este panorama, el Partido del Trabajo propone como alternativa realizar la revocación de mandato en 2028, coincidiendo con la elección del Poder Judicial, para así garantizar el ahorro sin comprometer la equidad del proceso electoral.
Una interpretación distinta sobre esta resistencia es la que expone el columnista Héctor Aguilar Camín, quien analiza la posible pérdida de privilegios de los dirigentes petistas. Se sugiere que los líderes temen que la presencia de Sheinbaum en la boleta absorba la mayoría de los votos hacia Morena, dejando a su partido sin el apoyo para mantener sus posiciones y recursos económicos.
Mientras tanto, el coordinador de los senadores morenistas, Nacho Mier, hace piruetas para mantener el proceso en negociación, con el riesgo de que el plan B se venga abajo, al igual que pasó con la no aprobación de la reforma electoral.



