Los grandes desafíos
Estimados paisanos:
Me resisto a aceptar la idea que está permeando en todas las capas sociales de que por la Refinería Olmeca “se perdió el Paraíso” que significa ser un lugar idílico, de gran belleza natural, paz o felicidad extrema, que ciertamente lo es, por lo que esta bella zona representa para el estado por sus vastos recursos naturales, paisajísticos, turísticos, de acuacultura, pesquería, comerciales, gastronómicos y logísticos.
Razones hay para creerla, por la falta de aptitud de sus suelos y medio ambiente para este tipo de proyectos y que sabían causarían daños permanentes a su ecosistema, mantos acuíferos y sistema lagunar, así como de todo su entorno productivo y porque se está perfilando una verdadera catástrofe con la destrucción de su flora y fauna, sus reservas bióticas, la potencialidad económica y la paz social de Paraíso, que puede dejar una mala herencia para las próximas generaciones, claro está, si no nos atrevemos ahora a detener esta inercia destructiva.
El 1º detener esta inercia porque significa sentar en la mesa de diálogo a las autoridades responsables de este complejo industrial que son PEMEX y el Gobierno Federal y llegar a “Un Nuevo Pacto” con los tabasqueños como ya he sugerido, que no se puede seguir postergando.
El 2º es hacer de esta compleja problemática una historia de éxito. Que no nos salgan de que nos se puede, si logramos reunir todos los elementos de toma de decisiones y de diseño de política pública para replantear la narrativa actual lo podemos hacer.
Claro que se puede, por eso traigo a esta carta la experiencia de Jamnagar en la India que es el complejo de refinación más grande del mundo con una capacidad para procesar 1,240,000 barriles de petróleo diarios, es el referente que tomó la Lic. Rocío Nahle (ella lo visitó acompañada por técnicos) para la Refinería Olmeca de Dos Bocas para 340,000 barriles diarios. Jamnagar está repleta de tesoros y su zona costera está cubierta de refinerías de petróleo.
Siempre habrá desacuerdos e inconformidades en proyectos de gran calado como este, pero hay que vernos en el espejo de Jamnagar que conserva sus riquezas naturales, patrimonio, modos de vida, actividades productivas, económicas, turísticas, culturales, con un rico ecosistema y un refugio para peces, marinos, invertebrados, moluscos, corales y aves y es una ciudad y estado floreciente con miles de empleos generados, que nos demuestra que sí es posible la convivencia ambiental de una refinería y su entorno, siempre y cuando se establezcan las medidas adecuadas para una relación armoniosa con la naturaleza y la población. (ANEXO)
Y el 3º no rendirse jamás. No es una opción ante los hechos recientes de accidentes y siniestros ambientales, a partir de ahora tiene que haber un antes y un después, dejando atrás el escepticismo y tomando decisiones determinantes entre el gobierno y el pueblo de Paraíso para darle un giro de 180 grados a esta grave situación.
La apuesta debe de ser alta, porque estamos en una encrucijada, entre quedarnos atrapados en la simple queja esperando que nos explote la “bomba” con el “cantinfleo” de las autoridades ante los hechos o damos un paso hacia delante para un cambio profundo en la relación con PEMEX y el gobierno federal.
¡Sí podemos!



