Tiempo de Política
La gira de dos días de la presidenta Claudia Sheinbaum en Tabasco trajo buenas noticias para cinco municipios con el anuncio de la creación de una fábrica de chocolates en Comalcalco; la construcción de un hospital general en Macuspana y otro en Teapa; la supervisión de la autopista en proceso de Macuspana a Escárcega; la confirmación de los programas sociales de becas escolares en Cunduacán y Jalapa y para adultos mayores en Teapa.
Por otro lado, numerosas comunidades de varios municipios esperaron sin resultados un pronunciamiento presidencial sobre el tema de los apagones que tiene una doble corresponsabilidad: la capacidad de brindar el servicio de calidad y suficiencia por parte de la Comisión Federal de Electricidad y por la otra, la responsabilidad legal del pago por parte de los usuarios.
En cambio, muchos de los morosos, ya sin razones políticas para argumentar una Resistencia Civil, bloquean carreteras en demanda de la regularización del suministro, pero no cubren sus recibos bimestrales o están colgados de los famosos “diablitos”.
Es bien sabido que quienes sí pagan puntualmente su electricidad se convierten en víctimas de que la mayoría de sus vecinos no cumplan con su responsabilidad económica con los consecuentes cortes masivos.
Eso es lo que se denuncia en comunidades de Centla como Guerrero, Allende, Cuauhtémoc, Zaragoza, Jalapita y en varias más de la zona chontal del municipio de Centro.
Es oportuno recordar que la medida que se convirtió en costumbre de no pagar la electricidad nació en 1995 con el Movimiento de Resistencia Civil convocado por Andrés Manuel López Obrador en protesta por el fraude electoral cometido por el madracismo, que le impidió al tepetiteco llegar a ser gobernador de Tabasco.
El monto de la deuda por el no pago, fue de alrededor de 17 mil millones de pesos, que la convirtió económicamente en impagable y surgieron varios esquemas de solución.
Ya como presidente López Obrador, en 2019 se creó el acuerdo de “Adiós a tu deuda”, después de 25 años de la Resistencia Civil. Se otorgó a Tabasco la tarifa 1F, la más baja en el país. La deuda de entonces era de 11 mil millones de pesos.
Sin embargo, numerosas, rancherías, comunidades y colonias continuaron sin pagar la electricidad, porque apostaron que el paisano presidente convocante a la Resistencia Civil por una protesta electoral y luego había creado un acuerdo de condonación por razones económicas, les volvería a perdonar la nueva deuda que en 2022 creció a 14 mil millones de pesos.
Por más programas de “Borrón y cuenta nueva”, amplios sectores en las comunidades simplemente se niegan a pagar la electricidad con el daño colateral para los usuarios cumplidos.
A esta altura del partido, solo hay una alternativa real con sus dos respectivas vías: o se paga el suministro del servicio eléctrico o no se brinda por parte de la CFE. ¿O existe la tercera solución gubernamental de otra enésima condonación de deuda, sin la seguridad del compromiso de los usuarios?
TIEMPO FUERA.- Mientras tanto, en Teapa cuando la presidenta hablaba de la historia de las cuatro transformaciones, una señora enarbolaba una cartulina con la demanda:
“Presidenta Claudia Sheinbaum. Ponga a trabajar a la CFE. Necesitamos cambio de poste y transformador en la colonia Sierra Arroyo”.



