CARTA ABIERTA
El Ayuntamiento de Centro instaló a inicios de junio su Consejo Municipal de Protección Civil con un objetivo: contener el impacto de la temporada de lluvias y ciclones 2026. La gestión se apoya en una inversión acumulada de 17.5 millones de pesos entre 2022 y 2025 destinada a equipo —bombas charqueras, ambulancias y herramientas de salvamento— que hoy se integran a un plan para reducir riesgos y salvar vidas.
Esta inversión se traducirá en tiempos de respuesta más cortos y mejor capacidad de intervención en las zonas de mayor riesgo del municipio. Las brigadas de desazolve del Sistema de Agua y Saneamiento han concentrado acciones en cárcamos, drenes y canales de sectores vulnerables como Tamulté de las Barrancas y Gaviotas Sur, donde cada hora ganada puede marcar la diferencia entre una inundación manejable y una catástrofe.
La combinación de recursos materiales con operativos coordinados promete optimizar la atención: menos pérdidas materiales, menos traslados de emergencia y mayor seguridad para familias enteras.
En lo técnico, el diagnóstico de la Comisión Nacional del Agua coloca las precipitaciones de junio dentro de la media histórica; sin embargo, la advertencia del Instituto de Protección Civil sobre la posibilidad de crecientes mayores obligó a elevar el nivel de preparación.
Al mismo tiempo, la decisión de realizar simulacros —coordinados con el Ejército Mexicano y Conagua— es una medida preventiva para ensayar la logística y una comunicación que reduzca errores en la respuesta real, lo que permitirá ajustar tiempos y rutas de evacuación.
Como cada año, la temporada de huracanes pone a prueba al Gobierno de la ciudad, de ahí que la inversión y la coordinación de esfuerzos fortalezca la cercanía de la alcaldesa Yolanda Osuna ante la población.
No sólo por la cuestión técnica, sino por la percepción pública, gestionar antes de que ocurra la emergencia es un acierto. Asimismo, la invitación a la corresponsabilidad ciudadana, como mantener las alcantarillas libres de basura, subraya que la mitigación no depende nada más de las autoridades.
Si el Consejo mantiene el monitoreo y las mesas de trabajo aplican planes en acciones concretas, Centro podrá transitar la temporada ciclónica con un menor costo humano y material.
: LA RÚBRICA
El niñato Gerardo Gaudiano y la dirigente Katia Rabelo asumen la culpa directa al traer a Erubiel Alonso a Movimiento Ciudadano. La llegada del legislador priista ahonda las fricciones entre los grupos internos, arriesgando la opción de dar la pelea a Morena en 2027. Influyentes barones ‘fosfo fosfo’ repudian al nuevo miembro, ya que dos de los tres alcaldes rechazan de forma pública su presencia. El edil de Tacotalpa, Ricki Arcos, lo califica de “bandidazo”, mientras que el alcalde de Emiliano Zapata, Armín Marín Saury, relata viejas mañas del año 2015, cuando como dirigente del PRI vendió cada una de las candidaturas en dos millones de pesos, lo que ya se sabe en el tricolor desde entonces. La nueva pugna interna tras la llegada de Erubiel ha desatado una guerra civil en estas siglas, y por eso el partido naranja se desdibuja a grandes trazos. Los ciudadanos enfrentan una gran decepción, pues esperaban un partido diferente, nuevo. A la par, surgen informaciones incorrectas al acusar a la exmorenista Rabelo de operar para el senador Adán Augusto, calificándola como una infiltrada. Lo cierto es que la relación Adán-Rabelo terminó muy mal desde 2023, cuando en un acto de precampaña presidencial en Huimanguillo el notario dio, sin querer, un codazo a la entonces diputada federal, tras sentir que lo jalaban bruscamente por la espalda. Por lo pronto, algo es cierto: Erubiel ha generado un caos del que le será muy difícil salir al partido naranja, sobre todo cuando exige ser el abanderado para la alcaldía de Centro. De hecho, se están organizando ya protestas de militantes para cuando el compadre de Alito aparezca en público.



