La paridad de género en la administración pública de Centro dejó de ser una cuota para convertirse en el eje conductor de la gobernanza local. Durante la apertura del taller orientado al desarrollo de competencias políticas y autonomía para mujeres, organizado junto al Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco (IEPCT), se constató el avance en la descentralización del poder municipal a favor del liderazgo femenino.
El acceso de las mujeres a los espacios de representación popular y comunitaria es el resultado de un proceso histórico de apertura democrática. En este espacio formativo, diseñado para transferir herramientas de gestión y toma de decisiones, se remarcó que el desarrollo de las comunidades depende directamente de la eliminación de las brechas de género en el servicio público.
El indicador más claro de este cambio estructural se observa en la base de la organización comunitaria del municipio. Tras los últimos procesos de elección local bajo criterios de igualdad sustantiva, 158 mujeres asumieron la titularidad de las delegaciones municipales, lo que significa que el 80 por ciento de estos cargos de vinculación directa con la ciudadanía están ocupados por funcionarias.
A la par de la representación política, la agenda local implementa programas de autonomía financiera y capacitación técnica para el autoempleo. Estas acciones buscan desactivar la dependencia económica como principal barrera para el ejercicio pleno de los derechos políticos y ciudadanos de las mujeres de la región.
Por su parte, las autoridades electorales del estado señalaron que capacitar en liderazgo y resolución de conflictos es indispensable para consolidar la legitimidad de las mujeres en puestos de mando, un rol históricamente monopolizado por varones. El fortalecimiento de estas capacidades técnicas asegura que la participación femenina actual se traduzca en una transformación institucional permanente que sirva de base para las próximas generaciones.



