¡Espléndido jueves!
Vector X
@vidal_38
El Mundial de fútbol nos ha regalado una dosis pura de lógica matemática.
Desde el frío escritorio de la FIFA, los triunfos de México sobre Sudáfrica y Corea del Sur no tendrían por qué habernos arrancado una sola lágrima de emoción patria. Era, simplemente, lo que el papel mandaba.
México llegó al certamen en el lugar 14 del ranking mundial; los coreanos en el 25; y la esforzada Sudáfrica en el casillero 60.
Triunfos obligados. Lo mismo, bajo estricto apego numérico, debió ocurrir ayer frente a Chequia, situada en el lejano puesto 45 (al momento de redactar este espacio el partido estaba por iniciar).
Sin embargo, el diablo no duerme y todo lo añasca, como dice El Quijote. Tres de los dos goles mexicanos en esos primeros partidos nacieron por errores del rival, tanto en la zaga sudafricana como en un tierno oso del portero surcoreano que soltó la bola.
En resumen: de tres anotaciones, sólo una de buena escuela que firmó Raúl Jiménez. Y eso, cabe destacar, alineando a nuestro mejor cuadro.
A bote pronto, la conclusión de este primer tiempo: pese a jugar con su cuadro estelar, el «Gigante de la Concacaf» apenas le ganó a equipos de menor alcurnia.
Y como en este país todo camino conduce a la política, resulta imposible no mirar el tablero electoral hacia el 2027.
Morena arrancará en primer lugar en varios municipios. Se encamina a enfrentar a escuadras notablemente inferiores. La lección mundialista es clara: no puede salir a la cancha a esperar que el rival se equivoque.
Si aspira a ganar alcaldías y diputaciones necesita dejarse de experimentos y alinear desde el minuto uno a sus mejores hombres y mujeres. A los que traen piernas, arrastre y verdadero posicionamiento en el marcador local.
Allá enfrente, los adversarios esperan que Morena cometa errores infantiles en la designación de sus candidatos.
Del partido en el poder depende si decide mandar al terreno de juego a sus mejores romperredes o si, por el contrario, prefiere jugársela con esos «cracks» que participan por recomendación de la directiva.
En el fútbol y en la política, los errores se reflejan en el marcador.
Sígueme en X: @vidal_38.

