BENDECIDO DÍA. SI VA A TOMAR ALGUNA DECISIÓN, NO LO HAGA AL VUELO; MEDÍTELO
HAGA PATRIA SEMBRANDO UN ÁRBOL
EL ANTÍDOTO
Los familiares de personas con alguna discapacidad mental permanente padecen lo indecible debido a la falta de albergues y casas hogar por parte de los gobiernos federal, estatal y municipal donde puedan atenderlos de manera permanente.
SERES INVISIBLES
Ninguna autoridad, entre ellas el DIF, ha tratado de ayudar a estas personas. A algunas se las ve deambulando por las calles en total abandono; en otros casos, los familiares tienen que pagar grandes cantidades de dinero en algún albergue particular, los cuales son pocos y caros. ¿Pero los que no lo tienen?
ALGUNOS SON ABANDONADOS
Al morir los padres, «los enfermitos» quedan en el abandono total porque ni los hermanos ni los demás familiares quieren hacerse cargo de ellos, por lo que pasan a formar parte de la indigencia, ya que la mayoría son abandonados en la calle. Esto es dramático debido a que muchos son como niños y otros prácticamente como bebés que requieren cuidados especiales y gastos excesivos, entre ellos la compra de pañales desechables y otros enseres.
MUCHO DINERO INVERTIDO EN OBRAS BANALES Y NADA EN LO SOCIAL
Mucho se ha hablado de que se requieren gobernantes con sensibilidad humana, pero esto es una utopía. Es tal su manera de actuar que solo se la pasan haciendo obras absurdas, remodelando lo ya remodelado y gastando multimillonarias cantidades de dinero en cosas banales, pero ninguno se ha preocupado por la construcción de casas hogar y albergues, salvo algunas excepciones en otras entidades del país.
NADA POR AQUÍ, NADA POR ALLÁ
Aquí, en Tabasco, no existen albergues o asilos públicos permanentes para personas con discapacidad mental grave o profunda. El DIF Tabasco cuenta con instalaciones para menores, adultos mayores y personas con discapacidades motoras, pero no dispone de residencias de asilo vitalicias para pacientes psiquiátricos. El gobierno del estado solo ofrece la atención médica para estos padecimientos de manera eventual en el Hospital Regional de Alta Especialidad de Salud Mental, ubicado en Villahermosa. ¿Inhumano, verdad? Así que… usted dirá.

