BENDECIDO DÍA. DICEN QUE NADIE SABE EL PESO DE LA CARGA, SOLO EL QUE LA LLEVA A CUESTAS
SEMBRAR UN ÁRBOL ES UNA ESPERANZA PARA EL MUNDO
EL ANTÍDOTO
Una ciudadana comentó que el lunes de esta semana llevó a urgencias del Hospital Regional de Alta Especialidad Dr. Gustavo A. Rovirosa Pérez a una familiar de nombre Gloria Torres Villegas, con un atroz dolor de espalda que le impedía ponerse de pie. Por lo tanto, requería de una silla de ruedas, pero…
¡NO HAY SILLAS DISPONIBLES PORQUE SE LAS ROBAN!
Para bajar a su paciente del auto requería una silla de ruedas, pero los vigilantes le dijeron que no había porque se las habían robado los pacientes. Tuvo que acudir con un amigo con discapacidad que tenía una sin usar en ese momento; gracias a esto pudo bajar a su familiar para ser «revisada» por el médico de guardia.
¿¡URGENCIAS O SUGERENCIAS!?
Una vez bajada la paciente, fue recibida por el «médico» de guardia, quien le dijo que la tenía que checar el traumatólogo y que sacara cita. Ni siquiera la revisó: solo le sugirió que tomara un calmante de su preferencia, por lo que la paciente adujo que, en ese caso, mejor se hubiera quedado en su casa.
ACUDIERON AL MÓDULO DE CITAS
Aprovechando la silla de ruedas prestada, acudieron al módulo de citas, donde de mala manera le solicitaron el comprobante del IMSS-Bienestar, no sin antes advertirles que no había citas hasta el año entrante y que tenía que sacar su comprobante de inscripción. De inmediato acudieron al módulo del IMSS-Bienestar, donde recibieron evasivas y el mismo trato. Cabe destacar que las afectadas son personas adultas mayores.
NO HAY MEDICAMENTOS, CAMAS NI CAMILLAS DISPONIBLES
Por el momento, en el citado Hospital Rovirosa continúa la saturación de pacientes, así como la falta de médicos especialistas, medicamentos, camas, camillas y enseres básicos para su buen funcionamiento. ¿Informarán de esto a la primera mandataria de México, Claudia Sheinbaum Pardo, quien dice que todo está resuelto al 90 por ciento en todos los hospitales y clínicas del país? ¿Hasta cuándo seguirá este suplicio? Así que… Usted dirá.

