CARTA ABIERTA
Aunque muchos lo duden, lo cierto es que en ‘radio pasillo’ de Morena ya están hablando sobre el relevo de la gubernatura para 2030, una vez que JavierMay concluya su sexenio. Nombres como los de Andy López Beltrán y Yolanda Osuna están sobre el escenario, seguidos de cerca por Daniel Casasús, Pedro Reséndez Bocanegra, Octavio Romero Oropesa y Lorena Méndez Dennis, en un escenario donde el filtro de las elecciones intermedias de 2027 y el peso político de Palenque definirán el rumbo.
Aunque el manual dicta que primero es lunes y luego martes, en el trópico tabasqueño los tiempos corren a otra velocidad. Apenas se acomodan las piezas para 2027, y en las entrañas de Morena ya se analiza meticulosamente el escenario para la sucesión gubernamental.
La estrategia no es cosa de prisa desbordada, sino de un cálculo frío y milimétrico: retener el estado por tercera ocasión consecutiva y cerrarle cualquier rendija a una oposición desdibujada, pero que podría aprovechar el menor parpadeo. Es decir, tras bambalinas, la maquinaria ya camina.
En las mesas de análisis y en los pasillos del poder, dos nombres suenan con una insistencia casi esperada. Por un lado, Andy López Beltrán, con el innegable peso que da el apellido, y por el otro, Yolanda Osuna, cuya trayectoria y solvencia administrativa en la capital del estado le dan una carta de presentación competitiva.
Detrás de este primer bloque, la baraja guinda presume perfiles para todos los gustos. Daniel Casasús encarna el relevo generacional; Pedro Reséndez Bocanegra aporta una operación política de veteranía; mientras que el cuestionado Octavio Romero Oropesa representa la vieja guardia y el peso de las decisiones federales. Sumando la equidad, Lorena Méndez Dennis se mantiene como un referente de bases que no puede perderse de vista por su afinidad con Javier May.
Pero hay que entender que el filtro intermedio de Palenque está presente. Por eso, este listado no está escrito en piedra. El termómetro social ocurrirá durante las elecciones intermedias. Este proceso electoral funcionará como una aduana: los que entreguen buenas cuentas y consoliden sus posiciones asegurarán su permanencia en la boleta imaginaria, mientras que aquellos que queden a deber verán diluir sus aspiraciones. Incluso, no se descarta que de esa misma jornada de 2027 surja una que otra sorpresa; algún actor político que hoy se mueve discretamente pero que adquiera el capital necesario para saltar al ruedo.
Por encima de las encuestas y las simpatías locales, la opinión y el visto bueno procedentes de Palenque seguirán teniendo un peso. Esa mítica palabra política será, una vez más, el fiel de la balanza que defina quién tiene la venia para conducir el destino del exEdén.
Lo interesante de todo esto es que el juego sucesorio hacia 2030 ha comenzado de forma temprana en la cúpula oficialista, y nadie quiere quedarse fuera de la foto.
: LA RÚBRICA
El dirigente perredista Rafael Acosta León denuncia una grave crisis financiera en el municipio de Paraíso provocada por los impagos de Pemex a más de 400 empresas contratistas. Esta situación ha generado un retroceso económico, con despidos masivos, falta de liquidaciones laborales y un aumento de la informalidad laboral. Acosta exige que la petrolera liquide sus deudas para estabilizar la región y devolver la seguridad social a los trabajadores afectados. En conjunto, ve inestabilidad social y política en este municipio encabezado por el emecista Alfonso Baca, quien a su vez luce mucho más fresco y quitado de la pena ante esta caótica situación que viven sus gobernados… Le llueve sobre mojado a la alcaldesa morenista de Huimanguillo, Mari Luz Velázquez Jiménez, tras decirle a un adulto mayor que “ya va de salida”, en lo que fue una muestra de soberbia e insensibilidad política. Como bien señala el vocero Denis Ochoa Vidal, toda persona merece respeto y nadie roba oxígeno en este mundo. Reducir la dignidad humana a la edad es un acto reprobable que atenta contra los valores de la sociedad. La funcionaria debe mostrar humildad y ofrecer la disculpa pública que la Diócesis de Tabasco exige, porque no se puede gobernar con tal desprecio.

