Cosa pública
Si bien el centro de la atención de la agenda pública nacional necesariamente corresponde al segundo informe presidencial con sus espectaculares resultados, el fortísimo manotazo que ha dado la titular del Ejecutivo Federal, Claudia Sheinbaum Pardo, para mostrar que tiene todos los hilos del poder político bajo su control, no permite dudas.
Acaso sí se necesite dar lectura —y pausada— a cada hecho ocurrido, partiendo de una viejísima afirmación: “El lenguaje de la política son los hechos”. Vayamos por partes.
LOS HECHOS…
Rubén Rocha Moya, ahora gobernador con licencia definitiva de Sinaloa, decidió retornar al gobierno, de acuerdo con el texto de su carta de regreso, porque la Fiscalía General de la República había concluido la investigación sin tener pruebas de alguna culpabilidad.
El viernes antepasado, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dio a conocer en su cuenta personal de X (antes Twitter) que no acudiría a la conferencia mañanera por tener gripe. Al concluir la mañanera, la titular de la Segob, Rosa Icela Rodríguez, emitió un comunicado donde precisaba que el regreso a la gubernatura de Rocha Moya era “a título personal”. De inmediato, el partido hizo lo propio al deslindarse de la decisión, que también calificó de personal, y todos los gobernadores de Morena firmaron un desplegado dejando al gobernador de Sinaloa en la más absoluta soledad.
A contrario sensu, visto desde Palacio Nacional, la decisión presidencial no admite dudas: es un mensaje contundente de control y unidad. Rocha es mensaje y mensajero.
CAMINO… ¿HACIA DÓNDE?
Las presiones del gobierno de Estados Unidos en contra de la 4T iniciaron con un despliegue mediático donde se daba a conocer de manera informal —en calidad de filtraciones— el retiro de visas a políticos sobresalientes de la 4T, que ahora no pueden entrar a Estados Unidos. El rumor tomó forma y se volvió realidad cuando la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, de extracción morenista, aceptó que, en efecto, el Departamento de Estado le había retirado el documento y no podía viajar hacia territorio americano. La bomba explotó cuando Andy López Beltrán, hijo del expresidente López Obrador, hizo público que también le habían retirado la visa y decidió enviar una carta al presidente Donald Trump.
La prensa de oposición en México, encabezada por Radio Fórmula, realizó una feroz campaña, aunque se debe precisar que el retiro de la visa americana no representa una calificación de delincuencia. Pero la prensa opositora hizo fiesta. El tema de fondo, ahora, son las presiones al interior porque López Beltrán decidió viajar a Tabasco para competir por una candidatura para diputado federal.
Hay dos datos por resaltar:
A) Que no tiene competidor al interior del partido, por lo que la nominación sería sin contratiempos.
B) Si no tiene contrincantes y el partido suma, entonces la presidenta Sheinbaum ya le dio el visto bueno.
LAS DEUDAS… DE HONOR
La llegada de Andy López Beltrán a Tabasco posee algunos elementos que merecen una lectura abierta. El primero es que el gobernador es Javier May Rodríguez, quien debe toda su exitosa carrera política al expresidente López Obrador.
De hecho, habiendo renunciado a la Subsecretaría del Bienestar, el propio presidente López Obrador corrigió el motivo de la renuncia (un decreto en Bienestar firmado por María Luisa Albores que le quitaba facultades al tabasqueño), lo que lo llevó a ser el secretario tras la dimisión de la señora Albores, y luego sería titular de Turismo y responsable de una porción de la construcción del Tren Maya. Se podría decir con firmeza que May Rodríguez debe su vida política a López Obrador, de tal suerte que hoy tiene en sus manos la del hijo que intenta ser diputado federal.
EL PELO EN LA SOPA
El expediente Rocha Moya se convierte en un mensaje de fortaleza y unidad. No hay ni se permite nada fuera de la voluntad presidencial. Existen indicios de que al interior de Morena y del propio gobierno hay disidencia. Un caso de interés sería saber si la decisión del depuesto gobernador de Sinaloa lo lleva a convertirse en un “huérfano político” y es suspendido en sus derechos al interior de Morena. Entonces EE. UU. y el expediente de las visas, previo a las nominaciones e incluso en las propias elecciones, cobrarían otras víctimas.
Cuando las nominaciones terminen y los partidos aliados sellen el acuerdo, se sabrá. Por ahora, faltan explicaciones: el escándalo de los verificentros en el Estado de México; el caso del alcalde de Paraíso.

