CARTA ABIERTA
Hombres a bordo de una motocicleta dispararon la madrugada del martes contra la casa de la alcaldesa interina de Paraíso, María Eliza Hernández, ubicada en el Ejido Oriente San Cayetano. Este hecho abre una serie de interrogantes sobre el trasfondo de la crisis en este municipio.
Existe la hipótesis de que un suceso así, característico de bandas criminales, revela una problemática mucho más grave detrás de las acusaciones contra el exalcalde de Movimiento Ciudadano, Alfonso Baca Sevilla.
Este ataque perjudica el plan de defensa de Baca, quien ha rechazado los señalamientos de la Fiscalía General de la República, pues eleva la sospecha de que existen otros factores en el caso, debilitando su argumento de una simple disputa administrativa.
Hay que recordar que el exgobernador Manuel Andrade calificó desde un inicio como sospechosa la situación, argumentando que la alcaldesa interina fue quien antes presentó una denuncia penal contra Baca por diversas irregularidades en su gestión.
Ayer, el secretario de Gobierno, José Ramiro López Obrador, minimizó el incidente al declarar que sólo se escucharon disparos y descartó calificarlo como un atentado. En tanto, el alcalde morenista de Comalcalco, Ovidio Peralta Suárez, reprobó la agresión armada y exigió resolver la situación legal del municipio.
Alfonso Baca, quien enfrenta una investigación por seis delitos que incluyen tortura, portación de armas exclusivas del Ejército, posesión de narcóticos y uso ilícito de atribuciones, sostiene que es víctima de una persecución política.
Pero la reunión posterior al ataque entre la alcaldesa, el fiscal general Oscar Tonatiuh Vázquez Landeros, y el secretario de Seguridad, Alejandro Leal López, muestra la gravedad del escenario.
El semblante de preocupación de la interina sugiere que las investigaciones van más allá de un desvío de recursos del ramo 33, como se difundió al principio tras la captura de los directores de Obras Públicas y Finanzas en el Operativo Enjambre, ordenado por Omar García Harfuch.
Este entramado político-judicial se torna confuso, agravado ayer martes por las balas disparadas contra la casa de la alcaldesa.
Por si fuera poco, todos en Paraíso se preguntan por qué María Eliza decidió dejar sin seguridad su propia vivienda en estos momentos tan complicados. ¿Por qué no había vigilancia de la policía municipal?
Mientras son peras o manzanas, la alcaldesa ha dicho que a pesar de todo, no renunciará.
: LA RÚBRICA
El aplazamiento de la audiencia en el caso del estudiante Rodrigo Isidro Ricárdez prolonga de forma indefinida el duelo de su familia. Para su padre, Isidro Álvarez, la reprogramación del testimonio clave para el 10 de septiembre es otra pausa en la búsqueda de resolver el asesinato de su hijo, presuntamente a manos de policías estatales. Aunque el abogado de la defensa logró retrasar la comparecencia de los implicados, el impacto de estas dilaciones es retrasar la verdad y aumenta el temor de que la memoria del joven no reciba justicia. La familia se somete así a un nuevo desgaste emocional. La demanda de Isidro Álvarez es legítima y humana, en un padre que lucha por cerrar el ciclo de la pérdida con la claridad de los hechos de ese 14 de noviembre de 2025… Juan Carlos Ortiz España asumió la dirigencia de PAZ de Tabasco, un partido de reciente creación, tras ser respaldado en su Primer Congreso Nacional. El dirigente nacional, Hugo Eric Flores Cervantes, le tomó protesta bajo la promesa de buscar seguridad, justicia y oportunidades. Parece que no les preocupa que se les relacione con el oficialismo.

