CARTA ABIERTA
Fernando Salmerón, nuevo dirigente de Movimiento Ciudadano en la Ciudad de México, fijó la postura de su partido al declarar que irán solos a las elecciones de 2027 porque el PRI y el PAN los necesitan más a ellos, advirtiendo que no se mancharán de su lodo ni le darán respiración artificial a partidos en decadencia.
Esta línea ha sido precedida por la plana mayor de la formación naranja. Jorge Álvarez Máynez descartó también cualquier alianza opositora, calificándola como un contrasentido e ignorando los llamados de lo que califica como “la vieja política”.
En la misma sintonía, la diputada Ivonne Ortega aclaró que no trabajarán para proteger los privilegios de los dirigentes del pasado. Por su parte, el senador Clemente Castañeda afirmó que el PRI carece de autoridad moral para convocar a un bloque común, mientras que Salomón Chertorivski enfatizó que el PAN ya absorbió el costo político del priismo y que MC se consolida como la verdadera alternativa ciudadana.
Sin embargo, detrás del discurso de independencia existe una consecuencia matemática. La decisión de avanzar en solitario termina por ser el principal tanque de oxígeno para Morena en 2027. Al fragmentar el voto opositor, el partido naranja liquida las aspiraciones de conformar un gran frente antihegemónico que integre a MC, el PRI, el PAN y Somos.
La estrategia ‘fosfo fosfo’ entierra los reiterados exhortos de barones opositores como Alejandro Alito Moreno Cárdenas y el expresidente Vicente Fox, además de las advertencias de legisladoras como Tania Larios Pérez, quienes acusan a la dirigencia naranja de ser esquiroles del oficialismo.
MC pretende vender su aislamiento como un crecimiento histórico, aunque en su plan divide la oferta electoral y pavimenta el camino para la victoria general de Morena, el verdadero beneficiario del cálculo emecista.
: LA RÚBRICA
Un auténtico tronido se oyó desde Quito durante la gira del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, por Ecuador, Colombia y Perú. Al evaluar la estrategia contra el crimen organizado, lanzó otra dura arremetida al afirmar que la lucha de México contra los cárteles no es ni de lejos suficiente. «Hay territorios, vastos territorios en México que no están gobernados por el Estado», dijo y advirtió que estos grupos desafían a la autoridad mediante el asesinato de candidatos, políticos, jueces y periodistas, valiéndose además de tecnología como drones y redes sofisticadas para el tráfico de drogas y migrantes. El mensaje enviado es directo: aunque el ideal de Washington es actuar en asociación con nuestro país, eventualmente, esa amenaza tendrá que ser enfrentada sólo por EE. UU.

