Ya tengo suela gastada en mi andar en los asuntos públicos, ya sea desde las organizaciones civiles y políticas, como desde la pluma a través de este diálogo epistolar que he sostenido con ustedes por muchos años en diversos tópicos.
He visto de todo, grandes transformaciones urbanas, valientes iniciativas para desarrollar agroindustrialmente nuestros campos y esfuerzos heroicos de la comunidad empresarial, cultural, académica, de la sociedad civil y de la política para dejar valiosos legados para las siguientes generaciones.
La paz social que respirábamos trajo seguridad, abundancia, oportunidades y progreso.
Hoy la realidad es otra, ahora la estridencia mediática y la disfuncionalidad del diálogo entre el gobierno y la sociedad ha lastimado gravemente las relaciones políticas y el tejido social, lo que ha acentuado la inestabilidad, la inseguridad, la incertidumbre y el estancamiento económico que ya veníamos padeciendo.
También hay una notable ausencia deliberada o de indiferencia de parte de nosotros ignorando todo lo que está pasando a nuestro alrededor de injusticias, impunidad, corrupción, mentiras y abusos, que conscientemente o por omisión nos han convertido en cómplices tácitos al no intervenir o denunciar, ya sea por temor a represalias, conservar privilegios o eludir el costo social de comprometerse ante la verticalidad y opacidad de algunas decisiones equivocadas de gobierno.
Lamentablemente hemos normalizado esta actitud mirando colectivamente hacia otro lado, propiciando un clima de impunidad y permisividad que ha debilitado sensiblemente la legitimidad de nuestras instituciones a las que ya se les dificulta gobernar, exacerbando la protesta social y la conflictividad política amenazando la gobernabilidad del estado y su capacidad para dar buenos resultados.
Yo los exhorto a actuar dejando de mirar hacia otro lado antes de que todo se derrumbe, porque atrás de los grupos o sectores en conflicto hay toda una ingeniería del caos.
La historia tarde o temprano nos pedirá cuenta a todos.
Exdirigente del PRI en Tabasco, de la CNOP y de la Fundación Colosio, cuenta con una gran legitimidad entre la clase política respaldada por una larga participación en la vida pública.
Ha sido colaborador de los equipos estratégicos de diversos candidatos al Gobierno Estatal y ha aportado conocimientos en las áreas consultivas para la elaboración de Planes y Programas de Gobierno.
Conserva una relación de respeto con los exgobernadores, así como con destacados militantes de diversos partidos políticos.
Ha participado en organizaciones ciudadanas y sostiene históricos vínculos con la sociedad civil del estado, así como de interlocución con gremios de profesionistas, cámaras empresariales, clubes sociales, organizaciones no gubernamentales, grupos religiosos, académicos, culturales e intelectuales.
Ha hecho público diversos análisis y propuestas para el desarrollo del estado, a través de conferencias, foros y medios de comunicación, en temas políticos, económicos, sociales y empresariales, manteniéndose dentro de una corriente generacional de cambio.
En su labor editorial se encuentran: los libros “Retos y desafíos de la sociedad tabasqueña” (la 1a edición el año 2000 y la 2a en el 2013), “140 Tweets para combatir la inseguridad en Tabasco” en el 2015 y publicó “Iniciativas para tiempos de cambios” y Cartas a mi tierra en el 2021.
En su carácter de funcionario público siempre entregó buenas cuentas<strong>. </strong>Nunca ha estado bajo la sospecha de un acto de corrupción, impunidad, influyentismo y siempre ha gozado de buena fama pública<strong>.</strong>
En el sector privado se ha dedicado a la consultoría en planeación, estudios y proyectos estratégicos y, a la fabricación de uniformes, siendo reconocido en 1989 como el “Empresario del Año” por la CANACINTRA en el estado.<strong> </strong>
Tomó como suyas las causas de la apertura del puerto de Dos Bocas para su operación comercial hasta que lo logró, así como el de la seguridad pública que hasta la fecha continúa impulsando.
Se destacó como Coordinador del rescate aéreo de los damnificados de las inundaciones del 2007 en el Estadio Olímpico de la Ciudad Deportiva, participando directamente en múltiples operaciones de rescate.