BENDECIDO DÍA. LA PACIENCIA ES PRIVILEGIO DE DIOSES.
PLANTAR UN ÁRBOL ES DAR VIDA AL MUNDO
EL ANTÍDOTO
Un grupo de consumidores comentó que las micro, pequeñas y grandes empresas deberían capacitar a sus trabajadores para ofrecer un buen servicio al cliente, ponderando la tolerancia y el respeto, sobre todo hacia los gerentes, quienes han perdido la brújula en estos menesteres, pues para eso están: para solucionar, no para entrar en conflicto. El detonante que enoja es el «hágale como quiera, está en su derecho».
EL CLIENTE ES PRIMERO
El eslogan «el cliente es primero» significa que todas las decisiones, procesos y estrategias de una empresa se diseñan anteponiendo las necesidades, la satisfacción y la experiencia del consumidor, escuchando sin enfado ni alegatos sus comentarios, quejas y deseos para mejorar los productos o servicios. No se trata solo de vender, sino de acompañar al usuario antes, durante y después de la compra para que su experiencia con la empresa sea excelente; sin embargo, actualmente esto se está extinguiendo.
DESDE EL GERENTE HASTA EL PERSONAL DE INTENDENCIA DEBEN SER CAPACITADOS
En fechas recientes, los gerentes de diversas empresas se sienten más que los dueños y maltratan o minimizan al cliente en restaurantes, gasolineras, centros comerciales, hospitales y demás. Como reza una frase popular, «lo que hace la mano, hace la tras», lo que significa que suelen imitar o copiar las acciones de sus jefes.
LOS EMPLEADOS LO TOMAN COMO ALGO PERSONAL
Por su nula capacitación en recursos humanos, los empleados toman de forma personal los reclamos del consumidor, pero estos no son contra ellos, sino contra la empresa. Pobre de aquel que sube a la red sus reclamos y malas experiencias, porque es vituperado y humillado por los cibernautas, quienes siempre ven la situación como un abuso hacia el pobre trabajador, lo cual resulta absurdo.
ESTO SIGUE AVANZANDO
Como una epidemia, esto sigue avanzando. Usted está pagando por un servicio, no por problemas; por lo tanto, debe buscar los canales pertinentes para denunciar cualquier anomalía o maltrato o, en su defecto, hablar con los superiores de los encargados o gerentes. Recuerde que toda denuncia lleva su tiempo y, si no hay reclamos, no hay solución. ¡Ya basta de que sigan tratando a los clientes como animales! Así que… usted dirá.

